El Papa Benedicto XVI evitó este domingo hacer referencia directa al escándalo que pesa sobre laIglesia Católica en torno a los
En su tradicional mensaje Urbi et Orbi, el líder de la Iglesia Católica tuvo palabras para los
damnificados por los terremotos de Haití y Chile, el proceso de paz en Medio Oriente y el conflicto
en Irak, entre otros temas.
En Pascua, Benedicto XVI evitó hablar del escándalo de pederastia
abusos sexuales amenores en su tradicional mensaje Urbi et Orbi (a la ciudad y al mundo) con motivo del
Domingode Pascua. El líder de la Iglesia Católica le habló a miles de fieles en la Plaza de San Pedro, en elVaticano. Allí aseguró que la humanidad estaba sufriendo una "profunda crisis" y que necesitaba "nosólo retoques superficiales, sino una conversión espiritual y moral". Más temprano, el decano del Colegio Cardenalicio, Angelo Sodano, dijo que los creyentes noiban a dejarse influenciar por lo que llamó "chismes insignificantes del momento". Duncan Kennedy, corresponsal de la BBC en Roma, calificó de discurso sin precedentes a laspalabras de Sodano. Por otra parte, el predicador personal del papa Benedicto XVI, Raniero Cantalamessa, sedisculpó tras sus comentarios donde relacionó las críticas a la Iglesia Católica por el escándalode abusos a menores con la persecución de judíos. El portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardo, ya había asegurado el sábado que lacomparación no era la línea del Vaticano. Si bien el Vaticano dejó en claro que no se trataba de una posición oficial, las palabras deCantalamessa, pronunciadas durante la ceremonia del Viernes Santo, provocaron críticas inmediatas. Sin palabras Muchos comentaristas y víctimas de abuso -explica Kennedy- esperaban que el Papa dijera, almenos, unas palabras sobre el escándalo de curaspederastas. Ya en las dos misas que ofreciócon motivo del Jueves Santo, Benedicto había eludido el tema. Este domingo evitó referirse, salvo una observación muy general, apunta David Willey-corresponsal de la BBC en el Vaticano-, donde mencionó que la Iglesia ha encontrado, tras laresurrección de Jesucristo, no sólo alegría y esperanza sino también dolor y angustia. Benedicto XVI habló sobre la crisis de la humanidad. Dijo que necesitaba la salvación delEvangelio para emerger de una crisis que requería cambios profundos, que debían comenzar con laconciencia. El Papa tuvo palabras para los habitantes de Haití y Chile por los terremotos que sufrieron,el proceso de paz en Medio Oriente y el conflicto en Irak, entre otros temas. Los escándalos por abusos contra menores por parte de sacerdotes ha generado muchacontroversia en relación a la actuación de Benedicto XVI antes de haber sido elegido Papa, que algunos consideran hasido negligente. Sin embargo, el Vaticano asegura que los señalamientos son injustos y que el pontífice haintroducido nuevas normativas para proteger a los menores. Hasta ahora, el Vaticano ha defendido enérgicamente sus cinco años de papado y la conductaprevia de Benedicto XVI durante el período en que fue cardenal arzobispo de Munich y,posteriormente, líder de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el departamento de vigilanciadel Vaticano responsable de la disciplina de los sacerdotes culpables de mala conducta.



