Era ya el lunes 3 de junio en la Isla de Guam y la medianoche del domingo en Corea cuando el Papa Francisco dio inicio a la primera adoración eucarística mundial, celebrada entre las cinco y las seis de la tarde, hora de Roma. Por primera vez en la historia, millares de catedrales e iglesias en todo el planeta celebraron una adoración simultánea del Santísimo sacramento en la fiesta del corpus Christi.
El Papa y la primera adoración eucarística mundial
En el mapa de las iglesias participantes en todo el mundo figuraba España con docenas de templos en todos los puntos cardinales, desde Santander a Málaga, y desde San Feliú de Llobregat a Orense. En Madrid, la adoración se celebró en la cripta de la catedral de La Almudena. En las iglesias de Los Ángeles, el acto comenzó a las 8 de la mañana hora local, mientras que en Anchorage, Alaska, eran todavía las 7. Pero no eran los americanos más madrugadores: en Honolulu, Hawaii, eran las 5 de la mañana.
El acto de adoración formaba parte del programa del Año de la Fe, convocado por Benedicto XVI y continuado por el Papa Francisco, quien se limitó a añadir las intenciones. Se rezó por las víctimas de las guerras, del tráfico de personas y del narcotráfico, así como las víctimas del trabajo esclavo y del desempleo.
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En la basílica de San Pedro, el Papa no tomó la palabra. Adoró al Santísimo Sacramento, expuesto en la custodia, como el resto de los fieles. Y al final, dio la bendición tanto a los fieles que llenaban la basílica como a los que participaban desde la plaza de San Pedro.
Fuente: ABC.es.