El empresario evitó dar un discurso en una conferencia donde su reemplazante fue abucheado duramente por defensores del medioambiente. Las acciones de la compañía responsable del desastre ambiental cayeron hasta un 4,8%.

El jefe de la petrolera inglesa abandonó el manejo del derrame en el Golfo de México

Por UNO

El atribulado jefe de BP Tony Hayward abandonó el martes el manejo diario de la crisis del derrame

de crudo en Estados Unidos y evitó dar un discurso en una conferencia donde su reemplazante fue

abucheado duramente por defensores del medioambiente.

Las acciones BP Plc cayeron hasta un 4,8 por ciento a un mínimo en 13 años, después de que la

compañía confirmó que Bob Dudley, un experimentado ejecutivo que trabajó durante una situación

crítica en Rusia, está ahora a cargo de administrar los trabajos de respuesta al derrame.

En los últimos días, directivos del gigante energético dijeron que Hayward permanecería en la

primera línea de la batalla hasta que la fuga de petróleo en el Golfo de México sea cerrada. Pero

su posición como presidente ejecutivo quedó bajo una extrema presión.

"Hayward seguirá al timón en el corto plazo, pero finalmente, este fiasco demostró haber

acortado su carrera", dijo un ejecutivo de un fondo que es uno de los principales 20 inversores de

BP.

Una serie de traspiés en materia de relaciones públicas y el fracaso en la una contención

rápida de la marea negra se fueron acumulando sobre la figura de Hayward desde que una explosión en

una plataforma petrolera mató a 11 personas y desató la fuga de crudo, que dos meses después, aún

continúa.

Esta semana, un juez estadounidense fallará sobre la validez de una veda por seis meses a la

perforación en aguas profundas en el Golfo de México.

La moratoria fue ordenada por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien también

enfrenta críticas por la forma en que manejó el peor derrame en la historia del país, que afecta

las costas de 4 estados, amenaza al turismo y la pesca e invadió pantanos que son reservas

naturales.

Las empresas de perforación petrolera están desafiando la veda, que cuenta con el apoyo de

militantes del medioambiente y pescadores que sufrieron esta semana una ampliación de la

prohibición a la captura de peces en el área.  (Reuters)