El nuevo presidente de Paraguay, Pedro Alliana, asumió este viernes y prometió compensar plenamente a los ahorristas afectados por el descalabro financiero que atraviesa el país. "No los vamos a dejar solos", aseguró durante su discurso de asunción al referirse a las 3 millones afectadas tras el colapso del Banco Ueno.
Alliana también pidió transparencia innegociable, ordenó dar prioridad a los sectores más vulnerables y reclamó a sus funcionarios que rindan cuentas diariamente sobre las medidas que adopten para revertir la situación.
Además, cuestionó los viajes al exterior y sostuvo que es momento de trabajar en el territorio paraguayo. Por este motivo, adelantó que sus ministros van a viajar lo menos posible, les pidió construir una nación digna.
"No quiero tibios", advirtió el mandatario, que planteó un gobierno enfocado en la gestión, el sacrificio y la recuperación de los servicios del Estado, especialmente la salud.

