Nuestra habilidad para presentar la imagen que nos conviene de nosotros mismos depende de un tipo de actividad cerebral específico, de acuerdo con un informe.

El engaño tiene un lugar en el cerebro

Por UNO

Un equipo de investigadores estadounidenses utilizó imágenes de resonancia magnética para observarlos cerebros de gente que jugaba un juego estratégico. Los científicos anotan en la publicación

PNAS que aquellos que trataron de engañar a sus rivales desarrollaron un tipo de actividad cerebral

único.

El informe afirma que el experimento puede arrojar luz sobre lo que ocurre en la mente de

gente con trastornos psicológicos.

"El estudio es una forma de investigar la manera en que pensamos que otra gente piensa de

nosotros", le dijo a la BBC Read Montague, del Colegio de Medicina Baylor, en Houston, Estados

Unidos, coautor del informe.

Modelos mentales

Para explicar la idea de la así llamada "convicción de segundo orden", o "la habilidad y

voluntad de manipular las ideas que la gente tiene sobre nosotros para obtener un beneficio", el

doctor Montague utiliza el ejemplo de una típica entrevista de trabajo.

"Mandamos señales como una forma de manejar nuestra imagen en la mente de otros".

"Usted envía un curriculum y eso crea un primer grupo de disposiciones respecto a usted.

Luego, usted entra a la entrevista y dice cosas para manipular en la mente del entrevistador un

modelo de usted en su mente. "Eso es una convicción de segundo orden."

Para obtener los resultados, el equipo, liderado por Meghana Bhatt, también del Colegio de

Medicina Baylor, le pidió a 76 participantes que jugaran un juego de computador estratégico.

"Engañadores estratégicos"

El solicitarle a una persona con una enfermedad mental que participe en un juego de

computador estratégico podría proporcionar importantes datos respecto a un trastorno específico.

Parece simple, pero los jugadores lo ejecutaron de manera diferente, y algunos de ellos

dieron señales de ser "engañadores estratégicos", es decir una persona que lo hace a uno "creer".

Durante el juego, "los compradores" debían transferir información sobre el valor de un objeto

al "vendedor", con el objetivo de adquirirlo lo más barato posible.

"Alguien te envía una señal que quiere decir: 'Deberías venderme este objeto por tal cantidad

de dinero', y la otra persona tiene que decidir qué quiere decir esa persona con esas señales, qué

piensa esa persona que yo pienso sobre ellas", explica el doctor Montague.

El equipo descubrió que un 11% de los jugadores trató conscientemente de engañar a sus

oponentes haciéndoles creer que eran honestos, apuntando así a sacar mayores ganancias.

Para entender enfermedades mentales

El investigador dice que este estudio es un paso importante en el entendimiento de trastornos

mentales, incluyendo el autismo.

El científico afirma que la gente con enfermedades mentales es incapaz de procesar la

información social de manera apropiada.

Sin embargo, el solicitarle a una persona con una enfermedad mental que participe en un juego

de computador estratégico podría proporcionar importantes datos respecto a un trastorno específico.

"En este momento, no sabemos qué es una enfermedad mental", señala el doctor Montague.

"Tenemos opiniones de médicos en ambientes clínicos; tenemos las incapacidades obvias de

gente donde no pueden vivir una vida de manera normal".

"Pero no hemos establecido procedimientos objetivos para evaluar terapias o drogas".

"Así que éste es un paso en esa dirección, y esto nos va a permitir identificar genes

asociados con estos trastornos también", conluye el investigador.