La Fiscalía de la localidad italiana de Grosseto pidió este martes que el capitán del crucero Costa Concordia, Francesco Schettino, siga en la cárcel hasta que sea juzgado por el naufragio del barco. "El juez aún no ha tomado una decisión al respecto", explicó el fiscal Francesco Verusio, quien aseguró que el acusado puede ser condenado "hasta a 15 años de prisión".
Francesco Schettino, el oficial a cargo del Costa Concordia, fue interrogado durante tres por horas el juez. Le respondió al magistrado que su accionar salvó a muchos pasajeros. Está acusado de abandonar el barco pero también de homicidio. Podría se
El capitán del crucero se jactó ante el juez de haber salvado miles de vidas

El capitán, arrestado el pasado sábado, fue interrogado este martes durante tres horas y admitió ante la juez de instrucción, Valeria Montesarchio, que él estaba al mando de la nave en el momento en el que el buque chocó contra las rocas en aguas de la isla de Giglio. Sin embargo, se jactó ante la juez de haber salvado "miles de vidas".
"La situación de los cargos que se le imputan no cambiaron", señaló el fiscal Verusio. Schettino está acusado acercarse demasiado a la costa, de intentar minimizar el accidente, tardar en pedir ayuda, abandonar el Costa Concordia mientras sus pasajeros seguían a bordo -varios testigos aseguraron que el capitán ya estaba en la isla horas antes de la evacuación de los supervivientes- y, sobre todo, de homicidio.
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Sin embargo, el abogado de Schiettino aseguró que su cliente nunca abandonó el crucero. Según fuentes cercanas a la investigación, las autoridades acordaron someter al capitán a un examen toxicológico para determinar si tomó estupefacientes la noche del naufragio.
La grabaciónEste martes la edición digital del Corriere della Sera difundió una grabación de la conversación entre Schettino y la Capitanía del puerto. El diálogo hace crecer las dudas sobre la conducta del capitán del crucero. Un oficial muy alterado le pregunta: "¿Qué quiere hacer, capitán, irse a casa?". "Hemos abandonado el barco", contesta el capitán, que se retracta segundos después.
Las conversaciones telefónicas de emergencia retratan la actitud de un capitán a la fuga. Cuando la Guardia Costera le informa de que "ya hay cadáveres", el máximo responsable de la seguridad de los miles de viajeros pregunta "cuántos". Al otro lado de la línea, el oficial, con tono indignado, sólo acierta a decirle que esa información debería conocerla el propio Schettino.
El inconexo relato del capitán lleva al oficial de la Guardia Costera a preguntarle directamente: "¿Comandante, abandonó el barco?". "No, no, ¡pero qué dice!", se defiende Schettino. Al filo de las dos de la madrugada, se produce una nueva comunicación que termina de destapar su fuga. "Ahora vaya usted a proa y coordine la evacuación. Díganos cuántas personas quedan allí todavía. ¡Vaya a bordo! ¿Qué quiere hacer, abandonar el rescate?". Pero Schettino mantiene que sigue en el Concordia: "No, no, estoy aquí coordinando el rescate.".
"Comandante, es una orden, ahora mando yo", se escucha desde Capitanía. "Antes declaró que abandonó el barco, vuelva a la proa y coordine el rescate porque ya hay muertos". "Está bien, voy para allá", promete el capitán.
Según la versión de la Capitanía y a pesar de la situación y de las órdenes recibidas, Schettino nunca volvió a la nave.
FUENTE: El Mundo (España)