Corea del Norte ha ejecutado a un miembro del partido gobernante acusado de una fracasada reforma a
la moneda, en un intento desesperado por tranquilizar el malestar público y evitar un impacto
negativo a una posible sucesión de poder en Pyongyang, informó el jueves un reporte.
La ejecución de Pak Nam-ki, jefe del Partido de los Trabajadores para planificación
económica, a manos de un pelotón de fusilamiento en Pyongyang se realizó la semana pasada.
Pak fue ejecutado debido al delito de "un hijo de un burgués que conspiró para infiltrar las
filas de los revolucionarios para destruir la economía nacional", dijo la agencia de noticias
surcoreana Yonhap, citando fuentes.
Tanto funcionarios norcoreanos y muchos dentro del país comunista no creen en la explicación
de que Pak era un conspirador contra la revolución, según citó Yonhap a fuentes con conocimiento
sobre el tema.
"El ánimo es que los líderes convirtieron a Pak Nam-ki en chivo expiatorio", dijo una fuente,
según fue citada.
El malestar, provocado por un brusco aumento en los precios del mercado, en medio de la
confusión provocada por la revalorización de la moneda de fines de noviembre, obligó a Corea del
Norte a tomar algunas medidas para revertir su efecto.
Analistas dijeron que esto muestra que Corea del Norte está bajo una intensa presión para
solucionar problemas que podrían alterar la estabilidad del liderazgo.
Corea del Norte, que se ha vuelto más pobre desde que su líder Kim Jong-il asumió el poder en
1994, está tambaleándose debido a la pérdida de ayuda internacional bajo las sanciones de Naciones
Unidas impuestas el año pasado por una prueba nuclear, y ha indicado que podría regresar a las
negociaciones de desarme que ha boicoteado.



