Por primera vez desde el casamiento de su hija, Paula, en abril de 2008, la presidente electa deBrasil, Dilma Rousseff dejó de lado el tradicional modelo, de saco y pantalón y se atrevió a usar
una pollera.
El estreno fue durante la cena de ayer con los jefes de Estado, en el Museo Nacional deCorea. La foto ya circula en todos los medios de Brasil, en donde la futura mandataria –que asume el1 de enero de 2011– es criticada por ser y vestirse en forma muy conservadora. Dilma además lució un saco largo verde esmeralda y para espantar el frío coreano usó mediasnegras y zapatos con taco bajo. Para completar el nuevo look, Rousseff usó joyas de piedras oscuras pequeñas y llegó a lacena con un sobretodo negro hasta las rodillas. Además para la agenda de día, la "elegida" de Lula, usó jeans negros, saco y anteojos oscurosdeportivo que contrastó con el pelo corto.


