El papa hizo sus críticas al iniciar su segunda visita a ese país, donde visitará Santiago de Compostela y Barcelona. Lo espera una protesta en contra de su presencia bajo el lema “Yo no te espero” y una multitudinaria “besada gay”.

Benedicto XVI dijo que España necesita una "reevangelización" por el avance del laicismo

Por UNO

El Papa Benedicto XVI inició este sábado en Santiago de Compostela una visita de 32 horas a España,que también lo llevará a Barcelona, tras afirmar que este país de fuerte tradición católica

necesita una revangelización" ante el avance "agresivo" del laicismo.

El Sumo Pontífice, quien realiza una visita apostólica que adquirió carácter político, fue

recibido en la mañana de este sábado en el aeropuerto de Lavacolla en Santiago de Compostela, por

los Príncipes de Asturias, el presidente de Galicia Alberto Núñez Feijó, el vicepresidente primero

del gobierno español Alfredo Pérez Rubalcaba, entre otras autoridades, y cientos de fieles al grito

de "¡Viva el Papa!.

Antes de llegar, en el avión Airbus 320 de Alitalia en el que viajaba, Benedicto XVI aseguró

a la prensa que España es un país "originario de la fe", pero en la actualidad necesita una "

reevangelización".

"En España nació un laicismo, un anticlericalismo, un secularismo fuerte, agresivo, como lo

vimos en los años treinta", dijo trazando un paralelismo entre el país gobernado por el socialista

José Luis Rodríguez Zapatero y la Segunda República española.

"Este enfrenamiento entre fe y modernidad se realiza hoy de nuevo de modo muy vivaz en

España", remarcó, al tiempo que abogó por un "encuentro entre fe y laicidad".

El Papa explicó que cuando creó el "Ministerio" para la "nueva evangelización" pensó "en

todos los grandes países de occidente, pero sobretodo en España", un país que calificó "pleno de

dinamismo" y donde están presentes "las fuerzas de la fe y el desafío por la fe".

A pesar de que el viaje del Sumo Pontífice a España es apostólico, Benedicto XVI busca

afianzar la relación con el gobierno tras el reciente enfrentamiento por la ley del aborto del

socialista José Luis Rodríguez Zapatero, impulsor también del matrimonio homosexual, en un país con

cada vez menos católicos.

En su primer discurso en suelo español, Benedicto XVI expresó su "profunda alegría" por estar

nuevamente en España, país al que esta vez llegó como "peregrino" en el Año Santo Jacobeo.

"Traigo en el corazón el mismo amor a Cristo que movía al Apóstol Pablo a emprender sus

viajes, ansiando llegar también a España", expresó luego de agradecer la calurosa bienvenida.

El pontífice sostuvo que quiere "invitar a España y a Europa a edificar su presente y a

proyectar su futuro desde la verdad auténtica del hombre, desde la libertad que respeta esa verdad

y nunca la hiere, y desde la justicia para todos, comenzando por los más pobres y desvalidos".

Antes, el Príncipe Felipe destacó el compromiso del Papa "con la paz, la libertad y la

dignidad del ser humano", en los actuales tiempos de crisis, y recordó la importancia del Camino de

Santiago y del Año Compostelano.

El Papa se reunió en privado en el aeropuerto con los Príncipes de Asturias, Núnez Feijó y el

vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba, y luego abordó el "papamóvil" que lo trasladó al centro de

Santiago de Compostela, un recorrido de unos 10 kilómetros a lo largo del cual fue saludado y

avivado por numerosos fieles.

Ya en la Catedral, Ratzinger visitó la tumba del apóstol y abrazó su imagen, y leyó un

segundo discurso dirigido a los fieles, que en parte estaba en gallego.

En su segunda visita a España, luego de acudir en 2006 a Valencia para presidir el V

Encuentro Mundial de la Familia, Benedicto XVI visitará también Barcelona, para consagrar la

Sagrada Familia.

En la ciudad condal están previsto distintos actos de protesta contra la presencia del

pontífice bajo el lema "Yo no te espero", entre ellos una multitudinaria "besada gay" a su paso por

la catedral de Barcelona.