Durante su campaña presidencial, el mandatario había prometido abordar el tema en su 1º año de gobierno, por lo que 2 de cada 3 latinos votaron por él en 2008.

Barack Obama remarcó que Estados Unidos es un "un país de inmigrantes"

Por UNO

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pidió hoy al Congreso que respalde el proyecto deley de reforma migratoria, con el objetivo de resolver la situación de los millones de

indocumentados en el país.

Obama habló ante unas 250 personas en la Facultad de Diplomacia de la Universidad Americana,

en Washington, donde remarcó que Estados Unidos es "un Estado de Derecho y un país de inmigrantes".

En su discurso -el primero de su mandato dedicado íntegramente al tema- Obama resaltó que los

que están a favor y en contra de una nueva ley de inmigración coinciden en que "el sistema actual

está quebrado" y que la reforma fue y es "rehén de la politiquería y de intereses especiales".

"El constante flujo de inmigrantes hacia nuestro país es lo que lo convierte en lo que es",

argumentó el mandatario y pidió a demócratas y republicanos que se unan para resolver este problema

de una vez por todas.

El discurso de Obama sobre la inmigración constituye el punto culminante de varios encuentros

mantenidos esta semana por el mandatario tanto con grupos pro-reforma migratoria como con el caucus

hispano, el bloque de congresistas de origen latinoamericano en el Capitolio.

Durante su campaña presidencial, el mandatario prometió abordar el tema en su primer año de

gobierno, promesa con la que dos de tres latinos votaran por él en las elecciones de 2008, según

los analistas. Sin embargo, se acerca a su segundo año en el poder y este cambio aún no se logró .

El último intento por lograr una reforma migratoria fracasó en 2007. El tema fue una de los

asuntos clave de su predecesor, Ggeorge W. Bush, pero chocó con la oposición de la mayoría de los

legisladores de su propio partido Republicano.

En esa fecha, con 46 votos a favor y 53 en contra, el Senado estadounidense retrasó el

proyecto de ley y cerró las posibilidades de que los inmigrantes pudieran lograr su

legitimidad en el país.