Fue el primer escrito portugués en ganar un premio Nobel de Literatura. Escribió su primera novela, La viuda, a los 24 años y creo obras inolvidables como El Evangelio según Jesucristo o Ensayo sobre la ceguera.

Adiós a un escritor único

Por UNO

José Saramago nació en Azinhaga (Portugal) en 1922. Antes de responder a la llamada de laliteratura trabajó en diversos oficios, desde cerrajero o mecánico hasta editor. En 1947 publicó su

primera novela,

Tierra de pecado, ahora reeditada en Portugal, coincidiendo con los cincuenta años de su

aparición.

Pese a las críticas estimulantes que entonces recibió, el autor decidió permanecer sin

publicar más de veinte años porque, como él afirma ahora "quizá no tenía nada que decir". Sin

embargo, a finales de los sesenta se presentó con dos libros de poemas:

Os poemas possiveis y

Provavelmente alegría (parte de un ciclo que completaría en 1975 con "O ano de 1993").

Puede que la demorada publicación de sus textos sea el motivo por el que numerosos críticos lo

consideran un "autor tardío". Y quizá sea cierto, aunque ello en modo alguno vaya en contra de una

cuestión mucho más importante: Saramago es dueño de un mundo propio, minuciosamente creado, libro a

libro, y su obra lleva muchos años situándolo en el primer plano literario de su país. Ya sus

primeras publicaciones en prosa -

Manual de pintura y caligrafía (1977) y

Alzado del suelo (1980),- lo acreditan como un autor de indiscutible originalidad, por su

controvertida visión de la historia y de la cultura.

No obstante, la celebridad y el reconocimiento a escala internacional le llegan con la

aparición en 1982 de su ya legendaria novela

Memorial del convento, a la que siguió

El año de la muerte de Ricardo Reis. En esta última, su precisa y sentimental indagación

del universo de Fernando Pessoa -a través de uno de sus heterónimos- se convierte casi de inmediato

en una obra "de culto", que cruza todas las fronteras. El trabajo narrativo de José Saramago goza

desde entonces de una admiración sin límites, que cada nuevo título va confirmando:

La balsa de piedra (1986),

Historia del cerco de Lisboa (1989),

El evangelio según Jesucristo (1991),

Casi un objeto (1994),

Viaje a Portugal (1995) o

Ensayo sobre la ceguera (1996). Todos estos textos -que suscitan tantos elogios como

reñidos debates- consagran a José Saramago como una de las principales figuras de la literatura de

este siglo.

Distinguido por su labor con numerosos galardones y doctorados honoris causa (por las

Universidades de Turín, Sevilla, Manchester, Castilla-La Mancha y Brasilia), José Saramago ha

logrado compaginar sus viajes y su labor literaria con su amor a Lisboa y sus estancias en

Lanzarote, lugares en los que reside alternativamente y donde lleva adelante su búsqueda artística

de todo aquello que la historia no recoge, sustrayéndolo al conocimiento del hombre. Algo que

señala con justificada reiteración en Cuadernos de Lanzarote, verdadera autobiografía espiritual

donde Saramago subraya las líneas maestras que guían su escritura.

Ha recibido el Premio Camoes, equivalente al Premio Cervantes en los países de lengua

portuguesa.