No, no se trata de una réplica gigante del zapato de cristal perdido de la Ceniciencia, sino de una iglesia en Taiwán.En la década de 1960, una joven pobre de 24 años de apellido Wang sufrió la amputación de sus dos piernas a causa de una enfermedad, lo cual provocó la cancelación de su boda. Wang no se casó nunca y pasó el resto de su vida en una iglesia.
Aunque se desconoce a qué religión estará dedicada, se sabe que su construcción se decidió el pasado mes de junio
Una iglesia con forma de zapato de cristal
