Empleados de la Subsecretaría de Trabajo en un control sorpresivo volvieron a detectar trabajo infantil en un horno de ladrillo ubicado en Ruta 143 y calle 7, del distrito de Cañada Seca.
En esta ocasión los inspectores encontraron a dos chicos argentinos e hijos de bolivianos, de 10 y 13 años, que cargaban ladrillos en el establecimiento. Aparentemente colaboraban con el padre en esa tarea, expresó el delegado para la zona Sur de la subsecretaría, Raúl Oyola.
En ese sentido - Oyola- dijo que "es una lástima que haya sucedido esto después de las reuniones que tuvimos para que esta práctica desapareciera en la zona" y agregó que "en las próximas semanas se van a intensificar los controles en el resto de los hornos, incluso en Malvinas y Villa Atuel".
Respecto a los próximos pasos que va a dar este organismo, Oyola señaló que "se va a denunciar la situación ante el SUPID para que investigue si los chicos están escolarizados y han cumplido con todo el calendario de vacunación".Luego se formalizará la denuncia penal contra el dueño de los hornos, que será radicada en la Justicia local, advirtió el funcionario.
FUENTE: Diario UNO San Rafael



