La apuesta es fuerte. Vino de calidad en envase tetra brik de 250 centímetros cúbicos. Y hay que venderlo. El desafío es fuerte. Una bodega de Mendoza dijo sí y ya tiene Malbec y Torrontés. Vinos de Santo Rubino, Finca La Delfina. Y tienen calidad.
Hay quienes sostienen que hay que hacerlos más frescos, frutados, sin tanta carga de madera. Otros insisten en que es necesario bajarle la carga alcohólica para hacerlos más bebibles y refrescantes. En definitiva, la mayoría levanta los hombros y una ceja cuando se le pregunta sobre el futuro de este pequeño contenedor de vino. Eso sí, coinciden en la necesidad de cambiar, de mutar, para que el mercado también se adapte a lo nuevo. El tiempo y los consumidores decidirán el éxito o el fracaso.
"Lo que no se comunica no se vende" dijo el presidente del INV (Instituto Nacional de Vitivinicultura) Guillermo García. La industria tiene que colaborar, remarcó. Y la pata brasileña es fundamental en la difusión de este multilaminado.
El cluster sudamericano de TetraPak apuesta al carnaval de San Pablo y a una escola do samba para la promoción. Quieren que el vino salga de la élite para ser masivo y competir contra la cerveza. Hasta compartir un brindis masivo en el Carnaval de Río 2013 que supere al realizado en Vendimia 2012. Y llegar al Mundial de Fútbol Brasil 2014. El (gran) encanto de la innovación. El pequeño envase que quiere meterse en el mundo-vino.
Por Pablo Pérez Delgado (Jefe de Noticias de Radio Nihuil)Para Conexión Agro
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