Se encuentra en Tunuyán y es parte de un programa que entrena para el trabajo a personas con problemas físicos o mentales. Cuentan con asesoramiento profesional.

Un vivero que ayuda a reinsertar laboralmente a discapacitados

Por UNO

Por Alejandra [email protected]

“Desde que empezamos no he faltado ni un día”, aseguró Juan cuando le preguntaron si le gustaba su labor, mientras ayudaba a su compañera Marcela en el cuidado de los rosales. Con ese entusiasmo y esa responsabilidad ellos están trabajando junto con ocho adultos en la puesta en funcionamiento del Vivero Municipal de Tunuyán, gracias a un programa de reinserción laboral destinado a personas con alguna discapacidad.

Hoy son parte de este espacio verde recuperado por la Comuna en el 2012 y que es la gran apuesta para dotar de forestales a todo el Valle de Uco durante los próximos años.

Favorecer la adquisición de experiencia y conocimientos, certificándolos en oficios demandados a nivel local es uno de los objetivos del programa nacional de entrenamiento laboral para el sector público al que adhirió Tunuyán, dándole trabajo a un grupo de diez personas con discapacidades, mayores de edad y que estaban desocupados.

Con éxito, este grupo se destinó a trabajar en el Vivero Municipal que desde hace tres años se puso en funcionamiento en el ex matadero de Colonia Las Rosas.

Hasta marzo estarán a cargo de estas labores que van realizando con el asesoramiento de los profesionales de la Dirección de Desarrollo Económico para recibir al término del programa un certificado que los habilita como auxiliares de viveros orientados a la producción de arbolado público.

“Uno cree que es plantar una estaca así nomás y en realidad es todo un proceso. Yo he trabajo en fincas, en bodegas, plantando de todo, pero esto es algo nuevo, que me gusta. Siempre me llevé mejor con la práctica, pero acá con lo teórico cierra todo”, contó Raúl Maldonado (49) respecto de la experiencia laboral que afrontan durante tres horas, tres días a la semana, y por la que perciben $1.500.

Él ayuda también en el jardín de la escuela de Los Sauces y proyecta luego trabajar de manera independiente en algunas viviendas particulares, aplicando lo aprendido en este entrenamiento donde se potencian sus habilidades. Dentro de este programa se ha incluido a tunuyaninos con discapacidades físicas o mentales y a adultos que padecen algún problema de salud que les imposibilitaba trabajar.

“Lo importante es el sentido de pertenencia que estos trabajadores han adquirido con el vivero, que les es como propio; el sentimiento que ponen en lo que hacen, porque se sienten dignificados”, agregó el mismo intendente Martín Aveiro en un visita reciente a las instalaciones donde también se proyecta para el año próximo que se construya la nueva sede del INTA.

►Lo bueno: la conjunción de la práctica y la teóriA Los participantes concurren tres veces a la semana al vivero y desarrollan jornadas de tres horas de labor cada una. Perciben una paga de $1.500.

La gran apuesta forestalAlgunos de los objetivos propuestos por la Comuna para el Vivero Municipal en este espacio, que antes estaba prácticamente abandonado, son:

–Poner en funcionamiento un vivero que pueda abastecer de plantas certificadas a los productores.

–Que sea a buen costo y posibilitarles la inscripción a los créditos enmarcados en la ley de inversiones para bosques cultivados.

–Que el departamento se autoabastezca forestalmente y que llegue a ser sustentable por sí mismo.

Alberto Pont, director de Desarrollo Económico, explicó que apuntan a “fomentar un plan foresto-industrial en todo el Valle de Uco no sólo ofreciendo un menor costo con el que los productores comprarán, pero aportarán al Estado, sino que accedan verdaderamente a plantas certificadas”, además de detallar que cuentan con la variedad de álamo Conti 12, certificada por el Inase.

Entre otros cultivos, en el Vivero Municipal se producen grateos, fresnos americanos y europeos, acacias, algarrobo y rosales.

Plantas certificadas“Lo importante es que cuando vienen a comprar les damos un asesoramiento técnico y los orientamos según las mejores conveniencias que puedan tener”, agregó Daniela González, la jefa de este espacio en el que proyectan nuevas y mayores diversificaciones en todo el lote para los próximos años.

La idea es aportar plantas madres y certificadas a buen costo para los productores locales. Pero lo que más entusiasma a los funcionarios es estar trabajando para cerrar la cadena de valor.