La soprano mendocina deleitó a los asistentes con una interpretación a capela de Virgen de la Carrodilla. Pero, antes, el gobernador tuvo que convencerla. Y lo hizo con una botella de vino.

Un regalo del gobernador que hizo cantar a Verónica Cangemi

Por UNO

Por Fernando Toledo

Era casi la hora del clic, pero había que esperar. Las personalidades del año seleccionadas por Diario UNO estaban listas para ser retratadas por la cámara de Gustavo Parra, pero restaba ajustar pequeños detalles y la impaciencia de algunos incentivó la ocurrencia: “Pidámosle a Verónica que cante algo”, exclamaron. En primera fila, la soprano Verónica Cangemi pidió algo a cambio: “Si me traen un vino, les canto”.

Comenzaron las chanzas. El periodista Andrés H. Gabrielli dijo que le parecía muy bien que la cantante pidiera cobrar por cantar: “Ella es profesional, no puede cantar gratis”.

“Nosotros le vamos a pagar con el aplauso”, dijo otro, y aplaudieron pidiendo que elevara su voz.

Entonces, el gobernador Francisco Paco Pérez dio el paso necesario, como huésped del espacio Le Parc.

Así que le hizo extender una botella de tinto y, apenas la tomó con sus manos, la cantante mendocina, quien brilla en los principales auditorios de Europa y Estados Unidos, les regaló a los asistentes una versión lírica a capela y sumamente emotiva de Virgen de la Carrodilla.

El aplauso, por supuesto, no se hizo esperar. “Lo que me pida el gobernador lo hago”, reconoció la cantante, quien propició la llegada del tenor español José Carreras a Mendoza, justamente con auspicio del Gobierno de Mendoza (y financiamiento del CFI).

La voz de la cantante fue –aprovechando la metáfora– una de las notas salientes de la sesión de fotos que permitió nuestra portada de hoy. Su talento se sumó al buen humor reinante, en especial motorizado por el del intendente Viti Fayad, quien bromeó con el gobernador y el coordinador de Gabinete Eduardo Bauzá, y hasta invocó al ex gobernador Celso Jaque. “¿No viene a la foto?”, preguntó.

El hecho de que por primera vez esta producción se realice fuera de las paredes de Uno Medios y con el Le Parc como escenario también fue algo destacado. La línea de butacas sirvió de escenografía para la toma, y el ordenamiento de los elegidos en tal o cual lugar motivó algunas bromas. Esto pasó cuando Eusebio Guiñazú ocupó ocasionalmente un lugar junto a las reinas y luego se lo cedió a Robert Zaldívar. “¡Se te acabó la suerte!”, le gritaron al hooker de Los Pumas.

En un momento, una de las fotos se produjo con las personalidades sentadas en las butacas. Paco Pérez bromeó con sus compañeros de fila en ese momento. “Aquí se complica un poco con la panza”, dijo. Mientras, Fayad aprovechaba y le pedía el sombrero al pintor Norberto Filippo para lucirlo en esa toma.

El final, en el que los personajes saludaron a la cámara, también fue motivo de chanzas. “A la reina le va a salir bien”, dijeron unos. “¡Qué embole, saludar así!”, se quejó a su vez Gabrielli. El cierre, con un aplauso, terminó sonando a celebración. Las personalidades del año también se divirtieron.