El hombre, que se casó por civil otra vez sin divorciarse de su primera esposa, es buscado por la Justicia. Su segunda mujer fue acusada por matrimonio ilegal, sospechada de violar la legislación.

Un mendocino acusado de bígamo podría ser condenado a 4 años

Por UNO

Acusado del delito de bigamia, o técnicamente llamado matrimonio ilegal, un hombre que separado dehecho se volvió a casar por civil sin haberse divorciado de su anterior esposa podría recibir hasta

cuatro años de prisión en caso de ser condenado en un juicio oral y público.

Esa es la situación que enfrenta un mendocino de 40 años luego de que su primera esposa –de

la que se separó pero nunca se habría divorciado– se enterara de que él se había vuelto a casar

hace ocho años, por lo que lo denunció penalmente hace un par de meses.

El individuo denunciado por ahora permanece fuera del alcance de la ley, ya que no fue

hallado en su domicilio. Esto obligó a la Justicia a librar una orden formal a las fuerzas de

seguridad para que cuando sea hallado sea citado a declarar. En caso de no presentarse se le dicta

la captura.

La actual mujer fue acusada

El hecho arrastró además a su actual esposa. Ella sí fue ubicada por la Justicia y quedó

imputada en la Fiscalía de Guaymallén por el delito de matrimonio ilegal bilateral, en razón de que

el fiscal Diego Lusverti sospecha que la mujer contrajo matrimonio a sabiendas de que su marido no

se había divorciado, lo que la hace responsable penalmente.

La figura es distinta y más grave cuando uno de los cónyuges es engañado por el otro.

Por eso en este caso a la mujer le cabría una condena similar a la de su marido, ahora

buscado.

Sin embargo corre con una ventaja impensada para ella: el delito estaría prescripto, o sea

están vencidos los plazos de investigación, ya que pasaron más de cuatro años (la pena máxima

prevista) sin que se denunciara el delito.

La prescripción es justamente el plazo tope que la ley impone a la Justicia y al Estado para

someter a un ciudadano a la investigación de un hecho delictivo del que se le acusa.

El marido, en problemas

En cambio la situación judicial sería diferente para el hombre denunciado, porque pesa sobre

él una condena por estafa del año 2005, lo que deriva en su contra de una interrupción automática

de los plazos de la prescripción, que sí beneficiarían a su actual pareja.

El sospechoso y buscado bígamo se casó por primera vez en 1994 y se habría separado de hecho

en el 2001.

Al año siguiente se volvió a casar con su actual mujer ante el Registro Civil de Bermejo pero

sin haberse divorciado, situación que no fue detectada por la repartición del Estado.

En la fiscalía tienen en su poder, además de las denuncias, las actas que acreditan los

casamientos, lo que le da pocas chances el bígamo mendocino de salir airoso.