Por Cecilia [email protected]
Por cuarta vez, aunque no consecutiva, la coreógrafa Vilma Rúpolo dirigirá la Fiesta Nacional de la Vendimia. La propuesta de su equipo artístico, Teatro mágico de piedra y vino, fue elegida para el Acto Central de 2013.
“Los que participamos varias veces en este concurso podemos decir que tenemos un doctorado en Vendimia”, reconoció la artista mendocina.
El monto que se le asignó al staff ganador es cercano a los $550.000, que según la directora ejecutiva, Liliana Bermúdez, implican $202.000 en concepto del premio por ganar el concurso, $325.000 por los honorarios del equipo de casi 30 personas (los cuales se pagan después de la fiesta) y $22.000 por el guión del dramaturgo Arístides Vargas, quien acompañó a Rúpolo en la puesta en escena de la fiesta de 2010.
También de esa edición la coreógrafa local rescató a Guillermo Troncoso (director de actores) y a Enzo De Lucca, quien coordinará el cuerpo de baile.
Como ya ocurrió en otras ediciones, el texto será el peso pesado de la propuesta. Relatará la historia de un niño que es llevado por su madre a conocer el teatro griego Frank Romero Day, el gran homenajeado por cumplir 50 años de Vendimias. Ya hecho hombre, el personaje principal irá evolucionando junto con el acontecimiento tan significativo para la cultura local, inspirado en la experiencia de Vargas, el escritor nacido en Córdoba que pasó su infancia en San Martín y quien en la narración revive ese primer encuentro con la Fiesta de la Vendimia.
Transformación del teatro“Tiene recursos tecnológicos de avanzada, pero respeta lo tradicional, que es parte de lo identitario”, dijo Rúpolo, consigna que se ha reiterado en las últimas apuestas.
Aunque habrá que esperar a marzo para verlo, quizás la vuelta de tuerca esté en que los mendocinos verán al teatro griego (semicircular) transfigurado en un anfiteatro (como suele ser confundido) a la manera romana, es decir circular.
“Arístides nos pidió que se evite la división entre el público y el artista, que el escenario comience a cambiar. Que no sea una caja italiana que se replica. Cuando lleguen a escena la madre y el niño se producirá un efecto tecnológico que hará que el teatro envuelva al público”.
A diferencia de otras ediciones, donde son convocados 700 actores y bailarines para esta gran obra, este año se decidió ampliar el número y poblarán la escena 1.000 artistas. “Esto le da envergadura a la fiesta y nos permite plantear el uso de los cerros, que estarán llenos de vida a través de las coreografías de los bailarines”, soltó Rúpolo.
“Hice dos vendimias con radicales”La decisión fue anticipada ayer por diariouno.com.ar y confirmada luego por la ministra de Cultura, Marizul Ibáñez, en una conferencia de prensa al mediodía, después de que el martes los tres staff que habían quedado preseleccionados expusieran sus creaciones en un coloquio frente al jurado convocado para el concurso.
Para Vilma Rúpolo la fecha no es un dato menor. Se celebran 50 años de Vendimias sobre el escenario del teatro griego Frank Romero Day y para la directora esto tiene una carga simbólica. Contó que cada vez que tuvo en manos un Acto Central fue en momentos paradigmáticos: “En 2001 fue el cambio de un siglo a otro. La segunda fue en 2003, cuando el país estaba tan mal y entonces la fiesta arrancó con el Himno Nacional como un mensaje de confianza en que todo podía estar mejor. Después me tocó el Bicentenario y ahora el cincuentenario del Teatro Griego”.
Dicho esto Rúpolo –desde la primera instancia sonaba como posible elegida– habló de las críticas surgidas apenas se conoció la decisión: “Hice dos Vendimias con gobiernos radicales y con la próxima cuento dos con peronistas. Podría decir que es un empate, pero no un acomodo, porque cumplí con los mismos requisitos que el resto”.


