ver más

A 15 meses del fin de su gestión, dio luz verde a la actividad en Uspallata que se frenó cuando aspiraba a ser gobernador. En Malargüe se asentará la exploración de hierro, cobre y oro. Zandomeni dijo que se actuará dentro de la ley vigente

Tras el polémico viaje a Macedonia, Pérez intenta reactivar la minería con San Jorge y dos proyecto más

Sara Gonzálezgonzalez.sara@diariouno.net.ar

El gobierno de Francisco Pérez ha tomado la decisión de avanzar en la concreción de tres proyectos de minería metalífera.

Esta sería la primera acción oficial concreta para impulsar esta actividad, paralizada desde que, durante la gestión de Celso Jaque se frenó, por la resistencia política y social, el proyecto minero San Jorge, en Las Heras, que pretendía extraer cobre y oro del suelo de Uspallata.

Ahora, la actual gestión tratará de impulsar dos proyectos nuevos ubicados en Malargüe: uno de ellos prevé la extracción de hierro a unos 60 kilómetros de la villa cabecera malargüina, a cargo de la empresa Hierro Indio SA, y el otro proyecto, bautizado Cerro Amarillo, a cargo de la firma canadiense Meryllion, buscará la presencia de cobre y posiblemente oro en una zona distante a 100 kilómetros del centro de Malargüe.

El tercer proyecto que la gestión de Pérez tiene en carpeta es volver a la carga con San Jorge, el plan que quedó trunco en agosto de 2011 por la resistencia que interpusieron los sectores que están en contra de la explotación de la minería metalífera. En ese momento fue el entonces candidato a gobernador por el PJ, Francisco Pérez, en plena campaña electoral, quien dio un volantazo inesperado y declaró el cese del proyecto minero San Jorge, por el cual la empresa canadiense Coro Mining planeaba extraer oro y cobre en Uspallata.

Ahora, tres años después, es el propio Pérez –a 15 meses del fin del mandato–, quien dio instrucciones a su ministro de Energía, Marcos Zandomeni para que desempolve el proyecto.

El nuevo envión a San Jorge vino de la mano del cambio de dueños del proyecto, que fue vendido a Aterra Capital y Solway Investiment, dos grupos rusos que desde marzo controlan el 70% de San Jorge luego de una operación de venta que hizo la canadiense Coro Mining.

Zandomeni confirmó la decisión del Gobierno de avanzar sobre estos tres planes, aunque destacó que en todos los casos se trata de proyectos que requieren largas etapas de aprobaciones y papeleos. Aunque la principal prueba de fuego será la Legislatura, porque todos deberán pasar el cedazo de las comisiones legislativas para que puedan avanzar a instancias más concretas. Esto, en cumplimiento de la Ley 7.722, la famosa “ley antiminería” que se sancionó durante la gestión de Julio Cobos que prohíbe la explotación metalífera a cielo abierto.

Los dos proyectos nuevosEn el caso de la mina de hierro hay más certezas de poder extraer material, porque se trata de una mina que estuvo en explotación entre 1949 y 1972, y en un corto período entre 2004 y 2005. “Ahora lo que se quiere verificar es cuánto metal hay. Para su posterior explotación se requiere moler la montaña, concentrar el metal con una especie de grandes imanes y lo que se extraiga se vende a 110 dólares la tonelada. En este tipo de explotaciones se usa agua solamente para bajar la polución ambiental”, dijo Zandomeni.

En el caso del proyecto Cerro Amarillo es un emprendimiento de cobre, en los que generalmente también hay oro. Lo que se hará en la exploración es determinar cómo es la formación y cuánto mineral hay, agregó el ministro.

En ambos casos lo que la Legislatura tiene que aprobar primero es el permiso de exploración y luego, en una segunda instancia, el de explotación. Lo que cambió a partir de la sanción de la Ley 7.722 es que antes las empresas no necesitaban la aprobación legislativa para explorar la zona.

Pero teniendo en cuenta que el proyecto Cerro Amarillo prevé la extracción de los mismos minerales que se querían sacar en Uspallata, es previsible que las organizaciones ambientalistas vuelvan a ponerse en pie de guerra cuando el Gobierno empiece a dar los primeros pasos.

Palabra de ministro“Bueno, ahora sólo estamos queriendo explorar”, se atajó Zandomeni ante el planteo.

“Ahora no tenemos que discutir porque sólo queremos explorar para ver si en el futuro, dentro de muchos años, se puede hacer algo. Las futuras generaciones determinarán qué quieren hacer con eso. Empecemos con lo que hoy podemos hacer. Tengo el pedido del gobernador de analizar todos los expedientes que entren sobre inversiones mineras, uno por uno, hay que analizarlos. Ahora tenemos estos tres, y por lo tanto tenemos que avanzar”, expresó el ministro”.

“Me parece que en todo caso hay que propiciar el diálogo entre las partes. Hay que entender que hay que repensar Mendoza ante el 2040. No se puede dejar una riqueza bajo tierra cuando hay gente que no come”.Reimpulsar proyectos mineros implica soplar el avispero de un tema ríspido en Mendoza. Conciente de esa sensibilidad, Zandomeni subraya que “en ningún caso se intentarán realizar modificaciones sobre la ley que rige la actividad. Todo lo que se haga será bajo los parámetros de la actual legislación”, remarcó.

 

MÁS LEÍDAS