Javier Cusimanocusimano.javier@diariouno.com.ar
Es un punto de referencia que todo el mundo conoce en Guaymallén pero que nadie sabe a ciencia cierta de dónde surgió
Tras el origen de la famosa “bola de lata”

Existen puntos de referencia populares que con el correr del tiempo toman mayor fuerza que los propios nombres de calles y numeraciones designadas para cumplir con el fin de ubicarnos en el espacio público. Tal es el caso de lo que ocurre con la piedra pintada en Chacras de Coria, o la Rotonda del Avión en el Acceso Norte, e infinidad de lugares más que en el caso de Buena Nueva de Guaymallén tiene a la “bola de lata” como su mejor ejemplo.
A la intersección de las calles Tirasso y Godoy Cruz se la suele designar con esa denominación y sin embargo en ningún sitio de esta transitada calle puede observarse algo que se asemeje a una esfera de metal. Para los que recorren a diario esas calles saben que en el centro de este cruce hay un monumento de piedra en homenaje a Luis Tirasso, por tratarse de uno de los principales propulsores de la industria vitivinícola. Fue colocado ahí porque mucho tiempo atrás ese mismo espacio resplandecía de fincas y viñedos.
Según rescata uno de los vecinos más ancianos del barrio, Florial Domingo Grottadaura (94), cuando él llegó en 1947 a trabajar como contratista junto con su familia ya se usaba como punto de referencia la misma asignación fantasma sin que nadie discutiera su inexistente presencia.
Ya desde esa época se cree que la “bola de lata” perteneció a un árabe, dueño de un almacén multirrubro que la tenía exhibida en la entrada de su propiedad, justo en frente de la antigua bodega Los Tres Leones. “Estaba puesta en la cornisa de la casa allá por 1920 cuando la gente todavía andaba en caballo. La bola de lata tenía una media luna dibujada y los paisanos que pasaban por ahí a descansar la usaban para guiarse", relató Florial tratando de rearmar la historia de la famosa bola.