Gonzalo Villatoro [email protected]
GENERAL ALVEAR. La actividad en la Comuna está totalmente paralizada, el sindicato de Obreros y Empleados Municipales comenzó una medida de fuerza que consiguió un acatamiento masivo en reclamo de un aumento salarial del 20%, que sea efectivo con el sueldo de enero y a cuenta de los futuros arreglos que se logren en las paritarias a nivel provincial.
Personal de administración, atención al público, los obreros, recolectores de residuos y la gente que cumple funciones en las delegaciones distritales, entre otros, se plegó a la huelga que comenzó en la mañana de este miércoles y es por tiempo indeterminado.
Con los servicios resentidos en su totalidad, desde el gobierno alvearense mantienen abierto el diálogo y en paralelo hay gestiones con la Federación de Sindicatos y la Provincia para buscar interlocutores que ayuden a bajar el tono de la protesta. El llamado a conciliación obligatoria es una alternativa que también se maneja, pero “sería en última instancia”, afirmó el secretario de Gobierno, Mauricio Troyas.
Para acercar posiciones, desde el Municipio ofrecieron un suba del 15%, en consonancia con los acuerdos que cerraron en otros departamentos mendocinos, como ocurrió en Malargüe una semana atrás.
“Queremos que este mes ya cuenten con un incremento en el sueldo pero hasta el 15% podemos pagar y sería un gran esfuerzo para el Municipio hasta que se cierre la negociación en la provincia y lleguen los fondos para solventar esos aumentos”, agregó el funcionario.
La cifra fue escasa para los obreros y desde el gremio aseguraron que “hay buen diálogo” con el Ejecutivo departamental pero las pretensiones de los empleados “son claras y no aceptarán menos del 20% que están pidiendo”, sostuvo Darío Olguín, Secretario General de SOEMGA.
Según los datos aportados desde el sindicato, en Alvear una clase inicial está en $2.000. “Si hacemos números un obrero cobra apenas el 10% de lo que gana una clase política o un concejal”, afirmó el gremialista.
El porcentaje no está lanzado al azar, el gremio sureño endurece posiciones porque pretende marcar la cancha y subir el piso de la discusión salarial en la provincia.
La aspiración es conseguir un 30% como mínimo de aumento, cuando en febrero se sienten en la mesa paritaria la Federación de Sindicatos Municipales con el Gobierno mendocino y las comunas.
Por el momento el único acuerdo al que arribaron es mantener la ayuda económica de $800 que los empelados consiguieron en agosto del año pasado. La variación para el 2014 es que $500 pasarán al bono y serán remunerativos pero no bonificables y los $300 restantes por fuera del recibo de sueldo.



