Por Daniel [email protected]
“La crisis sería terrible, habría solo para consumo”. La frase, dicha por Carlos Sánchez, director de distribución del Departamento General de Irrigación no es casual. Lo dice con el dique Potrerillos detrás y 24 horas después de que se anunciara que por quinto año consecutivo Mendoza está bajo crisis hídrica, algo nunca visto en la historia de la provincia.
Incluso la existencia del dique y la emergencia arroja por la borda las antiguas resistencias que tuvo la construcción del dique. “Sin Potrerillos no tendríamos caudales para regar en primavera”, explica Sánchez, e inmediatamente comienzan a numerarse lo que perderían los agricultores mendocinos, teniendo en cuenta que con el agua del dique Potrerillos se riegan 65 mil hectáreas, 35 mil a través del cacique Guaymallén y otras 30 mil gracias a El Canal San Martín, en lo que representa el 89 por ciento del destino del agua del dique. El otro diez se usa para consumo humano y un 1 por ciento para las industrias.
Pero incluso esta repartición de porcentajes tiene sus detalles. Del cien por ciento que toca para riego, a las plantas solamente llega de manera eficiente el 43%. El resto se pierde por falta de mejoramiento en las tecnologías de riego que poseen los regantes.
De hecho, el superintendente de Irrigación, José Luis Álvarez, señaló que es la primera vez que hay cinco años seguidos de crisis hídrica.
“Tenemos que ver si esto ya es normal y generar una política para poder seguir cubriendo todas las hectáreas y el agua potable. La solución no pasa por regar menos, sino por poder seguir regando todo mejorando las tecnologías existentes”, explicó el funcionario, único en la provincia que trasciende a un gobierno ya que su mandato durante cinco años, y el hecho de que Irrigación sea autárquico, le permite al organismo estar alejado de los vaivenes políticos.
Según el informe difundido este jueves por Irrigación, los ríos mendocinos transportarán menos agua que la media histórica, por lo que el departamento del agua ha tenido que planificar todo de tal manera que alcance a cubrir las necesidades de todos para el actual año hídrico, que finalizará en octubre del año que viene.
¿Menos agua en Potrerillos?Tanto Sánchez como Juan Andrés Pina, director de Gestión Hídrica, desmintieron que dique Potrerillos tenga un nivel más bajo de lo normal.
Comenzado a hacer en 1999, terminado en 2003 y llenado en su totalidad un año después, el dique, al igual que toda la provincia, depende de la nieve que caiga en invierno y de la fusión de esta, por lo que recién entre diciembre y enero se comienza a llenar en su totalidad, pero su existencia es lo que permite que haya riego durante la primavera.
“Para la época del año es normal el nivel de agua”, explicaron y agregaron que hay ocasiones en las que situaciones excepcionales provoca algunas modificaciones, por ejemplo en febrero cuando a causa de los aludes, Potrerillos se llenó antes de tiempo, lo que provocó que El Carrizal y otros diques tuvieran la misma suerte.

