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Forma parte de un plan nacional de la Fuerza Aérea que en Mendoza planea mejoras hasta 2016. El viejo radar Alenia ha registrado fallas continuas desde 2003. Otros equipos tienen 40 años de antigüedad.

Tras 20 años sin inversiones, prometen cambiar el radar del aeropuerto de Mendoza

Por Luciana Moránmoran.luciana@diariouno.net.ar

Después de 20 años sin inversiones significativas en el servicio de aeronavegación comercial de Mendoza, la Fuerza Aérea anunció un plan de mejoras a nivel nacional que incluye cambiar el vetusto radar que usa el aeropuerto desde la década del 90.

Según el calendario presentado, antes de abril de 2015 deberá concretarse el reemplazo de este valioso aparato mientras que el recambio de equipos de comunicación y las actualizaciones del sistema de gestión del tránsito aéreo deberían estar listos en el transcurso de 2016.

El Centro de Control de Área del aeropuerto internacional El Plumerillo es uno de los cinco que existen en todo el país y se encarga de asistir a los vuelos que aterrizan, despegan y sobrevuelan los aeropuertos y aeroclubes de Cuyo. Es decir que unos 300 vuelos son monitoreados diariamente con el radar italiano que finalmente sería reemplazado por uno hecho en Argentina. 

El radar secundario Alenia ha fallado en numerosas oportunidades, hecho que ha sido denunciado por los trabajadores aeronáuticos oportunamente.  El último incidente más grave sucedió en marzo del año pasado, cuando estuvo fuera de servicio durante más de un mes y debió implementarse un protocolo de emergencia para el caso.

Un  prontuario de fallas La falta de inversión en los servicios de aeronavegación de todo el país y particularmente de Mendoza ha sido el blanco de numerosos reclamos internos, de los propios empleados aeronáuticos hacia el Estado y la Fuerza Aérea, encargada de esos servicios desde 2011.

Fallas en el sistema de presentación de datos del radar, entrecortamiento de señales en las comunicaciones tierra-aire e interrupciones totales del servicio del radar, entre otros problemas, se han registrado en el aeropuerto local desde, al menos, 2003. Las últimas fallas fueron reportadas por la Dirección General de Control de Tránsito Aéreo el 30 de setiembre en Mendoza, reclamando la “urgente instalación de un nuevo equipo dada la imposibilidad de continuar trabajando en las condiciones actuales”.

Otra muestra de la desinversión es que en el aeropuerto más importante de la región sólo ven la información del radar los controladores aéreos que están en el Centro de Control de Área porque en la torre de control  -que está en otro edificio- no hay una pantalla radar habilitada para tal fin.

Dudas Desde hace tiempo los trabajadores aeronáuticos piden que se actualicen los equipos de comunicaciones. Aseguran que usan aparatos con 20 y hasta 40 años de antigüedad y recibieron un tanto escépticos el anuncio oficial, que llegó el mes pasado en boca del director de la Administración Nacional de Control de Tránsito Aéreo, brigadier Alberto Palermo. Es que la idea de un plan de inversiones sobrevuela el aeropuerto desde hace años.

Fernando Gatica, coordinador nacional de ATE Regional Cuyo en la Administración Nacional de  Aviación Civil (ANAC), aseguró que la promesa de la Fuerza Aérea fue: “entre octubre y abril habrá un nuevo radar secundario en Mendoza”. Y agregó: “Queremos pensar que esta vez se hará la inversión en el radar, al igual que con otros equipamientos. Las voluntades están pero la intención sola no sirve. Al día de hoy las grandes inversiones no se han realizado, la falta de personal también sigue. Han prometido incorporar personal en 2015 pero necesitamos gente ya, sobre todo en Mendoza y Aeroparque que son los lugares dónde más degradado está el tema. Por dar un ejemplo, en ambos aeropuertos de los 80 controladores aéreos que se necesitan, no llegamos a 30”.

¿Controles? La falta de inversión en el aeropuerto local fue motivo de dos pedidos de informes que presentó el senador radical Ernesto Sanz ante el Ejecutivo Nacional y ante la ANAC y que no fueron respondidos. En ellos el legislador mendocino exigía conocer las inversiones realizadas en los aeropuertos de la provincia desde 2011 a la fecha, así como también información sobre la planta de personal, entre otros puntos. En agosto se venció en silencio el plazo de respuesta que tenía la Nación.

Estas acciones surgieron como consecuencia de los incidentes sucedidos el 30 de marzo y 1 de abril pasados en el aeropuerto local, cuando fueron cancelados o desviados cerca de 20 vuelos a causa de un problema en el sistema de comunicación del Centro de Control Aéreo local con los aviones (comunicación tierra-aire).

El plan nacional En 2004 el ex presidente Néstor Kircher reflotó -aunque con modificaciones contundentes- un plan de radarización de Carlos Menem. Kirchner planteó renovar los equipos con radares hechos en Argentina, con una inversión de más de 1.000 millones de dólares. El desarrollo de los equipos se confió a la empresa estatal rionegrina INVAP, que al día de la fecha ha instalado 22 radares secundarios de uso civil en San Carlos de Bariloche, Quilmes, Neuquén, Santa Rosa, Córdoba, San Luis, Bahía Blanca, Tucumán, Salta, La Rioja, Morteros, Presidente Roque Saenz Peña, Resistencia, Malargüe, Pehuajó, Puerto Madryn, Comodoro Rivadavia, Río Gallegos, Usuahia, Esquel, Posadas y San Julián; según informó la empresa a Diario UNO. El aeropuerto Francisco Gabrielli no fue uno de los puntos elegidos en el plan durante la última década.

La existencia de nuevos radares no se traduce necesariamente en un uso real de ellos para controlar el área cercana. Para que queden realmente operativos en el lugar se necesitan equipamientos que permitan acceder a la información que brinda el  aparato, por ejemplo, una pantalla radar. Esos equipos no están instalados en algunos casos, como el de San Luis. 

En el caso del radar de Malargüe, técnicamente está operativo pero aún no puede utilizarse porque no está integrado al sistema de radarización. Es decir, antes de usarlo es necesario tener una certificación que aún no llega.

►2 millones de dólares aproximadamente cuesta un radar secundario hecho en Argentina por la empresa estatal INVAP. Esa cifra corresponde a casi el 6% de lo que invirtió el Gobierno Nacional en comprar uno solo de los 20 Embraer 190 que adquirió en 2009 para la flota de Austral (alrededor de 34 millones de dólares cada uno).

Tipos de radares:  Los secundarios se utilizan para monitorear los vuelos comerciales legales ya que únicamente son capaces de detectar aquellos aviones que quieren ser detectados. El Plumerillo tiene uno, ensamblado en los ‘80. Los primarios se usan con fines de vigilancia. Obtienen información aún cuando el blanco detectado no desea brindarla, por lo que sirven para controlar vuelos ilegales no identificados.

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