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Cada vez son más los pacientes que, si bien poseen obra social, optan por atenderse en la salud oficial. Es el caso del 42% de los atendidos este año por el Estado.

Tendencia que crece: tienen obra social pero van al hospital público

Por Carina Luz Pérezperez.carina@diariouno.net.ar

En Mendoza creció el número de personas que tienen cobertura social pero que se hacen atender en los hospitales públicos.

Así lo muestran los primeros datos del “tablero de comandos” del Ministerio de Salud, que fue puesto en marcha de manera efectiva hace 3 meses, tras varios anuncios anteriores.

El registro de los datos indica que durante todo el 2013, de un total de 102.903 egresos hospitalarios, el 36% correspondió a pacientes con obra social. Este 2014, hasta octubre, ese porcentaje ya había alcanzado el 42% de las prestaciones realizadas en ése área sanitaria.

El crecimiento de pacientes con obra social está teniendo cada vez más peso dentro del sistema público: en 2011, el porcentaje fue del 28%; en 2012, del 31% , y en el 2013, del 36%.

El motivo de este aumento sería la falta de respuestas de las obras sociales para con sus afiliados, porque cada vez las coberturas están más ceñidas al Programa Médico Obligatorio, dejando afuera algunas especialidades y tratamientos nuevos, lo que de un modo u otro el Estado termina por resolver. También porque los coseguros pactados sobre las prestaciones son cada vez más altos ( la obra social sólo reconoce hasta un monto del valor de la consulta o de la intervención).

Otra razón es que, si bien es cierto que ingresar al circuito de la atención en los hospitales públicos es muy engorroso (largas esperas para ser operados, por ejemplo), una vez iniciado ese circuito es más fácil obtener los estudios complementarios, los medicamentos, turnos de seguimiento, etcétera.

Por supuesto, no se pueden olvidar las limitaciones que presenta el sector público. Faltan insumos médicos o hay muchas medidas de fuerza.

En el quinto piso de Casa de Gobierno miran esta realidad desde varias aristas, a partir de las cuales tomarán decisiones. La primera de ellas es la imperiosa necesidad de mejorar sustancialmente la facturación y cobro de estas prestaciones a las obras sociales.

Esto empezó a notarse desde 2011, cuando lo facturado fue un total de $73.430.000 millones, pero se recaudó $50 millones, mientras el año pasado lo facturado fue más de $113 millones, pero sólo se recibió $90.834.000 en total. Una segunda cuestión no menos importante es que tal recaudación sirva para cubrir los costos reales. Según la ley vigente, los hospitales públicos deben cobrar al valor del nomenclador nacional, el cual hace varios años que no es actualizado por la Superintendencia de Servicios Sociales de la Nación. Ergo, más allá de la obligación de los hospitales de cobrar, cuando lo hacen, el monto no sirve para cubrir el costo real de consultas, estudios complementarios, medicamentos o intervenciones.

Con este crecimiento de la asistencia pública a personas con obra social se corre el riesgo de posponer al paciente que no tiene ninguna cobertura, que en la provincia se estima representa el 40% de la población.

El subsecretario de Planificación y Control, Diego Álvarez, explicó que “estos números muestran que más gente se atiende en el sector público. No sé si es por la crisis, porque es la gente que tiene cobertura. No sé si la gente esta decidiendo. Tal vez sean las obras sociales las que deciden. Porque hay algunos efectores que son buenos, por ejemplo el Notti. Puede ser que haya caído la calidad de la salud privada, puede ser una mezcla entre varios factores”.

Además, el funcionario amplió la mirada a otro tema secundario. “En el sector privado las obras sociales tiene una cartilla, que cada afiliado conoce, pero en el Estado no existe esa cartilla, el Estado hace todo. Por ejemplo, en el caso de los discapacitados, las obras sociales se resisten a las coberturas, en el Estado, se debe atender a todo el espectro”.

Nosocomios productivosSi bien aún está en proceso de carga, el tablero de comando de Salud ya tiene información sobre el aprovechamiento de la capacidad productiva de los hospitales, el costo por cada uno de los egresos, la cantidad de pacientes que son atendidos por horas, qué cantidad de cirugías son realizadas o consultas. El paso siguiente para poder tener la lectura completa, es crear indicadores de calidad. Por ejemplo, si en el Hospital Central son atendidos 3 pacientes por hora significa que es un buen promedio o si, por el contrario, debería ser menor cantidad o mayor la relación pacientes/hora.

►Número de efectoresEs la cantidad de hospitales, centros de salud, instituciones privadas, organizaciones sociales, prepagas, en cantidad y distribución geográfica o de camas.

Actividad asistencial Muestra los resultados de la cantidad de consultas externas, egresos hospitalarios, recursos, facturación, junto con parámetros básicos de funcionamiento como partos, cesáreas, prestaciones.

Control epidemiológico Se refiere a todas las enfermedades de notificación obligatoria, como neumonías, respiratorias, etcétera, y estadísticas vitales, como los nacimientos.

►Datos en tiempo realHasta ahora, los datos del sistema de salud estaban sujetos al cierre anual, por el trabajo de validación de los mismos. A partir de la puesta en marcha del tablero de comando, los datos se cargan a efectos de la gestión, y no sólo de la estadística. Es decir, se observa casi en directo qué sucede en el sistema para evaluarlo.

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