Mendoza Domingo, 25 de febrero de 2018

Summit Aconcagua: el equipo se mantiene unido ante los nuevos desafíos

Diario UNO pudo conversar con varios de los integrantes de la expedición formada por 9 destacados deportistas y el actor Julián Weich. Cómo es estar en la montaña lejos del confort

La expedición Summit Aconcagua 2018, con 9 destacados deportistas y el actor Julián Weich como embajador, avanza a paso firme en el parque Aconcagua con su misión de llegar a la cumbre (6.962m). Día a día se preparan y se encuentran con nuevos desafíos grupales e individuales que sortean para no dejar de lado su objetivo. Desde su llegada a Plaza de Mulas el miércoles en la tarde, Fabricio Oberto, Paula Pareto, Weich, Álvaro Casillas, Fernando Marino, Pablo Giesenow, Pilar Pereyra, Ezequiel Baraja, Peter Czanyo y Silvio Velo se concentraron en aclimatar, hidratarse y que los 4.300 metros de altura no los afectara o lo menos posible. Hay que recordar que la abuela italiana Elisa Forti (83) debió descender por consejo médico desde el campamento Confluencia.A rajatabla cumplieron con los más de 4 litros de agua que deben tomar por día como mínimo. Algunos indicaron que, ya cansados de ese líquido, lo sustituyeron por jugos, té o mate.Aunque todo lo que viven día a día es novedoso para ellos, alejados de todos sus conforts habituales y muy lejos de su rutina, aprenden cómo acomodarse en la montaña."Es como si fuéramos a Marte de todo el aliento que nos da la gente. Estamos disfrutándolo más allá de la dureza que tiene. Uno ve a Aconcagua como que lo subimos y lo bajamos, pero no, tiene el respeto que te genera", expresó a Diario UNO Fabricio Oberto, basquetbolista de la Generación Dorada.Bifes a la criolla con la PatrullaEl viernes parte de la expedición salió de Plaza de Mulas hacia el cerro El Bonete, (5.100m), como parte de una de las primeras pruebas de trekking en altura. A su vuelta, unas siete horas más tarde, muy extenuados, pararon en el destacamento de la Patrulla de Rescate de la Policía y se quedaron a descansar un rato. Allí aprovecharon para recargar energías y comieron bifes a la criolla que preparó Marcos Páez, jefe de turno de la Patrulla.Mientras se reponían de la caminata, comentaron sus experiencias sobre esa primera cumbre que lograron y festejaron todos. Estaban maravillados por lo que acababan de vivir, aunque reconocieron que fue muy difícil y de esa forma entendieron que lo que está por venir necesitará de todo su esfuerzo y de seguir los consejos que les dan sus guías.Oberto comentó: "Cuando subimos en técnica tenía cero, pero creo que me voy con un tres o un cuatro aprendiendo un poco cómo era la técnica, porque es la única manera de ahorrar energía"."Acá conocés otro mundo, desde cómo pones el pie hasta el equipo que tenés que tener. Muchos amigos me dicen qué necesidad de estar allá arriba", contó entre risas.Quienes no fueron al Bonete, probaron suerte ayer. Weich, Velo, Giesenow y Czanyo salieron con su guía líder, Ulises Corvalán, hacia Piedras Conway, a 4.750 metros de altura, que está camino al próximo destino, Canadá (4.930m).El resto aprovechó para descansar, hidratar, planear los próximos días, contar anécdotas, historias personales o incluso usar el domo que tienen destinado a relajarse, leer un libro o escuchar un poco de música.Hoy todo el equipo subirá a Canadá, la que será una prueba de fuego para medirse un poco más y ver en qué condiciones estarán para la cumbre. Mañana será otro día de descanso para reponer energías.Luego sí, comenzarán el ascenso hacia Nido de Cóndores (5.550m), donde se quedarán para aclimatar a esa altura. Los días que se queden allí dependerán del tiempo.La comunicaciónEn los últimos años la tecnología llegó a Plaza de Mulas, donde se instaló una antena de internet 4G, por lo que todos tienen la posibilidad de comunicarse, además de las antenas wifi que las empresas tienen.Álvaro Casillas, torero español que sufrió una grave lesión provocada por un toro, contó que cuando comenzó su caminata hacia el campamento Confluencia (3.300m) avisó a su familia que no tendría conexión. Dijo que fue algo raro no tener cómo comunicarse y tener esa libertad de no estar atado a un celular y a las comunicaciones. "No me vendrían mal unos días más sin el móvil", aseguró.Weich contó que le avisó a su familia que iba a estar sin celular hasta Plaza de Mulas, pero una vez que comience la subida hacia Nido de Cóndores y a los demás campamentos de altura a los que pueda llegar quedará desconectado nuevamente. "Ya tengo una persona encargada que le va a mandar mensajes a mi mujer para avisarle que estamos bien, por dónde vamos. Porque imaginate que escuche: 'Nevó en Mendoza', y va a pensar 'los tapó la nieve'".Los baños y el aseo personalEn Aconcagua todo cambia y la comodidad de un baño como en una casa no existe. Y la ducha es una de las cosas más esperadas.La yudoca Paula Pareto relató que para ella más que las caminatas lo más duro es la higiene personal y el baño."La higiene es todo un tema, lo tomamos con muchísima gracia porque es raro en la forma que se maneja. Nos bañamos por primera vez después de tres días y estamos todos chochos, pero con esto te das cuenta de las pequeñas cosas de la vida que uno no se da cuenta que las tiene y no las valora", afirmó."El baño es un tema aparte, con tanta hidratación no hay forma. O hacés en una botellita, que a mí no me gusta, o a las 3 de la mañana caminás 200 metros para ir al baño que es un agujero, estás dormido, hace frío, te tenés que abrigar, salir de una corrida y te agitás, y así".Junto con el equipo está también la nutricionista Pinky Zuberbulher, quien hizo el plan alimentario para llegar a esta etapa de la expedición.Ella es una de las expertas para hacer pis en un "pichiwater", como le llaman a una botella destinada para orinar.Mediante una explicación didáctica y muy graciosa, contó cómo se coloca un dispositivo para mujeres que hace de conducto para orinar como los hombres, sin la necesidad de bajarse toda la ropa y poder utilizar esta botella como recipiente para el pis. Con este mecanismo bien logrado, en los campamentos de altura, donde no hay baños y las temperaturas rondan los 20 grados bajo cero, se evita salir de la carpa y directamente desde la bolsa de dormir podrá hacer sus necesidades. No es un detalle menor ya que se trata de una necesidad fisiológica básica imposible de eludir para seguir bien.

Más noticias