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La grave denuncia que realizó días atrás la ONG Missing Children, desde donde aseguraron que la cantidad de chicos extraviados en Mendoza rompía todos los records anteriores y llegaba a 28, de los cuales 18 están bajo la tutela de la DINAF, puso la lupa sobre cómo es que el Estado sostiene su tutela sobre estos chicos y fundamentalmente sobre el seguimiento que se hace de cada uno de ellos. Pese a que oficialmente se dijo que los menores se iban de los hogares pero que luego regresaban, según los registros de las Unidades Fiscales, sólo se pudo encontrar a 8 de los 18 extraviados. Entre los que continúan con paradero desconocido varios reincidieron: una adolescente ya se escapó quince veces.
“Es grave lo que está sucediendo, porque si bien es cierto que estos chicos están en hogares abiertos de donde se salen fácilmente, también es verdad que en esos hogares hay pocos operadores para cuidar a decenas de jóvenes, lo cual hace imposible que hayan controles. Por otro lado, cuando un chico se va de un hogar de la DINAF se hace la denuncia en la Oficina Fiscal y se cree que ahí terminó todo. Ni siquiera aportan fotos para que la Justicia los busque”, confiesan puertas adentro de las dependencias judiciales encargadas de dar con los paraderos de esos menores.
Una vez que se conoció la denuncia de Missing Children, desde la DINAF, su titular, Patricia Spoliansky, aseguró a Diario UNO que la mayoría de los chicos extraviados pertenecían a hogares abiertos, “de los cuales suelen tener salidas sin permiso, pero cuando se van se mantienen en el circuito de personas conocidas y muchos vuelven”. A la par señaló que “en las oficinas fiscales que investigan estos paraderos, cuando encuentran a uno de estos chicos no suelen informar a Missing Children por lo que hay casos en el que la organización no sabe que el menor fue encontrado”.
Atenta a esta afirmación y preocupada por el alza de menores desaparecidos en la provincia, la titular de esa ONG en Argentina, Lidia Grichener, se comunicó con los fiscales de Godoy Cruz -en cuyas unidades fiscales se denunciaron las averiguaciones de paraderos, ya que la mayoría de los hogares se ubican en ese departamento-, buscando información sobre los menores. “Hablé con uno de los fiscales para ponernos a su disposición en la colaboración que podamos brindar y cruzar datos sobre los chicos, porque tenemos varias voluntarias que todo el tiempo están chequeando si un menor aparece o no”, confirmó Grichener.
Esa solicitud disparó el informe por el cual se pudo constatar que de 18 menores denunciados como extraviados hasta el 2 de diciembre último, los investigadores, en conjunto con la división policial Búsqueda de personas, habían dado sólo con 8 de esos chicos.
“Entre esos 8 menores hay sólo dos que volvieron al hogar Nº15 del que se habían ido, una adolescente que fue encontrada por la Policía, otra que apareció en la casa de su abuela, dos más que fueron interceptados en la calle y dos niñas pequeñas que se constató que se encontraban con uno de sus padres, y el otro progenitor (estando separado de su cónyuge) había puesto la denuncia”, confirmaron fuentes judiciales, a la par que aseguraron que entre los menores cuyos paraderos se desconoce, hay varios reincidentes: “Hay una chica de 16 años que desapareció del hogar Nº 7 de la DINAF, la que hemos registrado que se fugó 15 veces”, confiaron desde el Poder Judicial.
Consultada sobre cómo se trabaja en esos hogares de la Dinaf, Claudia Iturbe, secretaria gremial de AMPROS, que nuclea a esos empleados aseguró: “Todos los hogares de la DINAF están superpoblados y es una realidad que los empleados no dan abasto para cuidar a esa cantidad de niños y adolescentes. Esto está denunciado en todas las actas paritarias”, disparó.



