Marcelo Arce
Sin saber con seguridad todavía de dónde saldrán los 1.200 millones de dólares que cuesta la obra, el Gobierno intentará en los próximos días avanzar en la concreción de la presa Los Blancos y buscará que la Nación o bien ponga los fondos que prometió hace ya más de cinco años o que autorice a que las empresas privadas que están preadjudicadas para hacer la presa (Cartellone y la brasileña OAS) aporten dinero para construirla.
El ministro de Infraestructura, Rolando Baldasso, sostuvo a Diario UNO que “las próximas semanas serán claves” para el futuro del megaempredimiento y que, a pesar de que el propio Francisco Pérez había asegurado que en junio de este año la presa iba a ser adjudicada, “hoy no podemos hacer ningún tipo de anuncio al respecto”.
El Gobierno local aviva una esperanza desde el miércoles: cree que, luego de que Cristina de Kirchner adjudicara dos represas en Santa Cruz (Néstor Kirchner y Gobernador Jorge Cepernic, al consorcio integrado por Electroingeniería SA, China Gezhouba Group e Hidrocuyo SA), le tocará ahora el turno de la concreción al dique mendocino, que fue licitado en el 2011 en un proceso que hasta aquí lleva varias idas y vueltas.
“Esperamos que ahora, luego de la adjudicación de las obras en Santa Cruz, podamos comenzar a avanzar en los temas que venimos discutiendo para la concreción de Los Blancos. Y por ello es que tendremos varias reuniones claves en las próximas semanas”, se esperanzó Baldasso.
El punto central será fijar si la Nación formará o no un fideicomiso para hacer la obra, tal como se había comprometido en el 2012 al momento de la preadjudicación, que se realizó en setiembre. En ese momento, la empresa Cartellone –luego de un complejo proceso licitatorio– mejoró su oferta y consiguió el contrato al proponer una inversión de $4.685 millones, y además comprometió el 35% de financiamiento propio a través de créditos del banco brasileño BNDES. La mitad de esos fondos la iba a aportar el Gobierno nacional a través de la creación de un fideicomiso que aún no se constituye. La Provincia, según ese esquema, prácticamente no tenía que poner plata.
Pérez baraja al menos tres opciones por estos días para poder pagar la obra. Una es que la Nación cumpla su parte y allí está centrada su esperanza de que, tras adjudicarse las obras patagónicas, ahora sí Cristina se ocupe de Mendoza.
La otra es lograr que la Nación apruebe una ampliación de oferta que OAS le hizo de palabra a los funcionarios mendocinos en los últimos días. Los brasileños ya le dijeron al gobernador que están en condiciones de obtener préstamos por U$S600 millones y que podrían ampliar ese financiamiento a los 800 o incluso a los U$S1.000 millones.
Como todavía falta plata, Baldasso aspira a sacarles a las autoridades nacionales el compromiso de que autorizarán los aportes privados y que ellos pondrán el resto.
También se analiza otra alternativa: la creación de un fideicomiso local, en donde la Provincia sea garante de los recursos que allí se aporten para la concreción de obras energéticas. Sin embargo, ese armado financiero –en el que están involucradas varias áreas del Gobierno, incluida la del titular de Emesa, Alejandro Neme– estará dirigido principalmente a otros proyectos, como el trasvase del río Atuel, entre otros.
“En esto estamos avanzando, aunque sólo en la etapa del desarrollo de la idea”, dijo Baldasso.
Dos centrales hidroeléctricas
La obra de Los Blancos comprende un complejo hidroeléctrico que implica la construcción de dos centrales de generación de energía en torno del futuro embalse Los Tordillos, sobre el río Tunuyán. La obra tenía un plazo de ejecución de cinco años (en el 2010, cuando se abrieron los sobres de licitación) y tiene como objetivo la construcción de dos centrales hidroeléctricas y dos presas.
Este emprendimiento es clave para Pérez y fue una de sus grandes promesas de campaña en el 2011. Incluso, el gobernador aseguró su realización al menos cinco veces en lo que lleva de mandato. La última fue el 1 de mayo, cuando comunicó un avance importante para junio, que no se vio.
“La obra se va a hacer. Es la más importante que tiene Cristina de acá al 2015”, repite el gobernador.
Hace un año exactamente, Cristina hizo su última promesa en público sobre este tema. Y fue precisamente cuando comenzó el proceso para hacer las represas en Santa Cruz, que tienen un costo de $21.000 millones.
“En los próximos días se preadjudicará Los Blancos, se lo comentaba recién al gobernador de Mendoza. Es un importante emprendimiento de esa provincia. Solamente entre Los Blancos y las obras que anunciamos hoy en Santa Cruz se generarán más de dos mil megavatios hídricos”, dijo.
Cumplió en parte: la obra se preadjudicó pero aún no se financió.



