Por Enrique Pfaabpfaab.enrique@diariouno.net.ar
Serían algunos de los argumentos por los cuales no llegan en el Este los acusados a las audiencias. Los magistrados comenzaron a enviarle oficios a la Distrital para que se cumpla con los traslados.
Sin juicios en el Este de Mendoza por falta de movilidad y celdas

Si a un juez no le hacen caso, entonces hay un problema serio. Los magistrados que deben dictar sentencia en las causas de la zona Este de Mendoza, comenzaron a mandarle oficios al jefe Distrital para que “bajo apercibimiento de ley” haga cumplir los traslados de los detenidos y que comparezcan en los juicios en los que están inmputados. La medida se adoptó después de que en los últimos días se debieran suspender varios debates porque el personal penitenciario no cumplió con las órdenes judiciales.
El miércoles, el camarista y delegado de la Corte Salvador Arnal prefirió no hablar con este medio pese a la espera, que duró toda la mañana, y a las llamadas telefónicas que no recibieron respuesta. “Está muy ocupado, tratando de resolver esto con la Corte”, lo excusaron algunas de sus secretarias.
Es que el juez Arnal no tuvo un día simple. Otra vez, como ya había ocurrido varias veces en las últimas semanas, ayer se debió suspender un juicio porque el preso no fue llevado a Tribunales por el personal policial.
“Estos días han sido caóticos. Ya le hemos cursado oficios al jefe de la Distrital para que, bajo apercibimiento de ley, se cumpla con el traslado de los detenidos que se ordenan”, reconoció ayer uno de los magistrados que debió suspender uno de los debates. “Posiblemente el jefe distrital (comisario principal Sergio Yanzón) no sea el responsable directo, pero es el jefe máximo en la zona y deberá resolver esto”, dijo el mismo juez.Las razones para que ocurra esto parecen ser varias, aunque nadie las quiera decir oficialmente.
El personal penitenciario que debe cumplir con los traslados dice que tiene un solo móvil (una combi Fiat maltrecha, número de interno 1.527) que es insuficiente para cumplir con las órdenes de los jueces.
Históricamente los presos que debían ser juzgados eran trasladados de las cárceles de Mendoza a la Alcaidía de Junín 24 horas antes, para que en la mañana del juicio ya estuvieran más cerca del tribunal. “Ahora dicen que la Alcaidía está siendo refaccionada y que no los pueden tener ahí”, dijo ayer una alta fuente judicial.
Otra de las posibles fallas están en las celdas del nuevo edificio judicial, que “no están en condiciones como para tener a alguien alojado ahí durante mucho tiempo”, dijeron ayer en Tribunales. Curiosamente una de las ventajas que tenía ese nuevo edificio eran las obras del subsuelo, donde hay varias celdas capaces de tener alojados a los detenidos y procesados y que, según se había anunciado, iba a permitir erradicar la alcaidía de Junín, que está ubicado en pleno corazón de esa ciudad. Sin embargo, esto todavía no ha ocurrido por motivos que el delegado de la Corte ayer prefirió no explicar. Ese subsuelo quedó totalmente inundado en febrero pasado, cuando los techos del nuevo edificio fueron ineficientes para contener las intensas lluvias que afectaron la provincia durante esos días. Los techos fueron reparados, pero no se informó si las filtraciones produjeron daños en las instalaciones.
El miércoles, Teresa Day, coordinadora de la Procuración General, dijo que no tenía conocimiento del problema debido a que “los fiscales no han realizado ningún reclamo” y que el tema “debe ser atendido por el delegado de la Corte, si es que los jueces han hecho alguna presentación”.
Un solo fiscal para las dos CámarasLos fiscales de Instrucción elevan a juicio un promedio de 400 causas mensuales y las Cámaras dictan unas 40 sentencias en el mismo período. Para que se produzca esta desproporción hay varios factores que influyen, algunos de sistema y otros coyunturales. Cómo ejemplo basta citar el asueto de una semana que debió establecerse a fines del mes pasado para permitir que el fuero penal se mude al nuevo edificio. Ayer todavía se podía ver a algún magistrado cargando cajas hacia su nuevo despacho. “Será una semana sin sentencias ni debates”, reconoció en su momento el juez Salvador Arnal.
También influye que haya un solo fiscal para atender los casos que deben juzgar las dos Cámaras del Crimen. Para colmo, el fiscal Mariano Carabajal estuvo varias semanas de licencia por razones de salud y debió ser subrogado por los fiscales de Instrucción.
Otro retardo en los juicios se debió al extenso debate del caso Bolognezi, que requirió la atención exclusiva durante 7 meses de un tribunal en pleno. Esta lentitud hace correr el riesgo de que se afecten las garantías constitucionales de los imputados, que tienen el derecho de que sus casos sean resueltos en tiempo y forma y, si no es así, la Justicia tiene la obligación de sobreseerlos sin juzgarlos.