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Hace tiempo que encontrar aceites de girasol de primeras marcas en supermercados y almacenes de barrio es casi una misión imposible. Los consumidores reclaman que falta stock de marcas fuertes como Natura y Cocinero y que, en cambio, deben comprar segundas marcas o mezclas de menor calidad.
La situación empeoró en los últimos días. Diario UNO recorrió distintos locales mayoristas y minoristas de la provincia y comprobó que conseguir aceite de girasol de primera no es sencillo. “Nosotros lo vendemos, pero la cantidad que recibimos es mínima. Hace cinco o seis años que nos llega un stock de 150 o 200 cajas por mes, que se nos agota en no más de mediodía”, dijo Rubén David, del mayorista Oscar David, ubicado en Godoy Cruz. Según David, el flojo stock se debe a que los proveedores “primero deben abastecer a los supermercados”. Destacó que el mayor inconveniente surge con las primeras marcas, y se declaró “cansado de pelear con los distribuidores”. Y reflexionó: “Creo que (las aceiteras) no deben tener mucha rentabilidad, si un litro de aceite cuesta menos de $10, y uno de agua sale el doble. Las cosechas no son buenas, y por eso están remplazando los aceites de girasol puro por otros, que son mezcla, con maíz por ejemplo”. Al igual que en los mayoristas, en los súper también hay góndolas semivacías o con faltantes. Como segunda opción los clientes pueden elegir entre aceites de maíz, de oliva o mezclas, aunque tampoco son de las marcas principales. Los consumidores se mostraron molestos y coincidieron en que este problema no es nuevo, sino que ya son varios años en los que se hace difícil conseguir aceite de girasol. “La marca Cocinero falta algunas semanas y en otras no, y conseguir Natura es casi un milagro”, explicó María, mientras esperaba para pagar en un comercio de Las Heras. La escasez comenzó en 2008, cuando el conflicto entre el Gobierno y el campo tuvo su peor capítulo. Los paros causaban falta de abastecimiento de aceites y de trigo, maíz y soja en todo el país. Se colocaron carteles en las góndolas que explicaban que por falta de stock sólo se podía comprar una cantidad limitada de litros de aceite por persona por día. Al día de hoy, esas limitaciones siguen apareciendo, aunque con mayor intermitencia pero dejando en claro que el problema está lejos de solucionarse. En un mayorista local, por ejemplo, entre los aceites disponibles figura cuántas cajas puede llevar un grupo familiar, según la marca.


