El Concejo Deliberante investiga al intendente de Santa Rosa por mal manejo de fondos públicos y el uso de un vehículo oficial en un episodio de tinte amoroso, que ahora está en la Justicia penal.

Sergio Salgado, otra vez en la cornisa

Por UNO

SANTA ROSA– Como Rambo, Rocky, Batman o Matrix, este departamento también quiere tener su saga. Porello, el intendente Sergio Salgado y los diez concejales, alternando roles de héroes y villanos,

están dispuestos a esmerarse en interpretar un argumento un poco más sólido que el que

protagonizaron en octubre de 2008, cuando se produjo la primera destitución del jefe comunal.

Ahora hay dos comisiones investigadoras que analizan las conductas de Salgado como

intendente.

Una se expedirá el próximo martes sobre once expedientes en los que se le endilga el mal

manejo de fondos públicos.

La otra se creará ese mismo día y se encargará de determinar si Salgado incurrió en alguna

irregularidad o afectó la imagen institucional de la Comuna cuando, según se denunció, protagonizó

un escándalo de tinte amoroso.

En el ojo de la tormenta, otra vez

"Queremos saber si el intendente Salgado ha utilizado bienes del municipio para cubrir

necesidades personales y si la conducta que tiene en su vida particular afecta o puede afectar

institucionalmente a la Comuna", expresó el presidente del Concejo Deliberante, Walter Fredes,

cuando fue consultado sobre los motivos que merecieron que se proponga formar una nueva comisión

investigadora.

El objetivo del cuerpo colegiado es esclarecer un incidente ocurrido el sábado 6 de marzo,

horas antes de la Fiesta de la Vendimia, en una calle de Las Heras y que derivó en una denuncia

penal contra Salgado por lesiones y amenazas radicada en la Oficina Fiscal N°6.

Esta acusación quedó radicada por Julio Ojeda, quien todavía es, según la ley, el esposo de

Bárbara Dorcemaine, quien fue reina de la Vendimia departamental en 2002 y es la actual pareja del

intendente Salgado.

Ojeda sostuvo en la presentación judicial que ese sábado, cuando salió de su casa de calle

Olascoaga a bordo de su camioneta Estanciera, se cruzó con un vehículo oficial de la Municipalidad

de Santa Rosa, un Fiat Siena interno 046, chapa patente DLF 244. El mismo era conducido por el

intendente Salgado, quien viajaba acompañado por Dorcemaine, según el denunciante.

Éste aseguró que cuando Salgado lo reconoció, detuvo la marcha, se abalanzó sobre él y

comenzó a golpearlo y amenazarlo de muerte.

El intendente Salgado, cuando fue consultado por este medio sobre el particular, aseguró que "

la denuncia es falsa" y afirmó que "ya le he dado instrucciones a mi abogado para que demande por

calumnias e injurias a todos los medios que reproduzcan esta versión".

Once casos misteriosos

La urgencia del intendente Sergio Salgado no es la de defenderse de la acusación en la

Justicia penal, sino de afrontar aquella que se realizará formalmente el próximo martes en sesión

extraordinaria, cuando se le endilgue "abuso en el manejo de fondos municipales".

Esta acusación surge de la investigación de once expedientes iniciada en 2008, cuando el

Concejo suspendió por primera vez a Salgado y José López, como concejal a cargo del Ejecutivo,

resolvió que en estos expedientes podría haber irregularidades.

Después de varios recursos interpuestos por la administración Salgado ante la Corte que

terminaron siendo resueltos a favor del Deliberante, la comisión llegó a la conclusión de que hay

elementos suficientes para disponer la suspensión de Salgado y el inicio de un juicio político para

su destitución.

Había sido suspendido y repuesto por la Corte

• Sergio Salgado asumió en diciembre de 2007. La relación entre el Ejecutivo y el Deliberante

fue muy tensa desde el principio. Incluso los tres concejales de su mismo partido, quienes se

sintieron traicionados por no tener oportunidad de poner gente de su confianza en el gabinete.

• El 30 de setiembre de 2008 esta tensión llegó al extremo cuando el Concejo no aprobó una

reasignación de partidas y desde el Ejecutivo se anunció que la continuidad laboral de los

contratados corría peligro. Después de escraches, marchas, insultos y una dura negociación, se

llegó a un acuerdo ficticio.

• A partir del 1 de octubre de 2008, los concejales cerraron sus filas contra Salgado y

comenzaron a estudiar un plan para lograr la destitución. Se tomaron un mes. A principios de

noviembre estuvo todo listo y formaron una Comisión Investigadora que debía trabajar sobre seis

puntos, entre ellos el conflicto de octubre con los contratados.

• El 30 de octubre, Salgado fue suspendido por votación unánime y el 7 de noviembre se lo

destituyó. Los concejales acordaron que José López, otro justicialista, se haría cargo de la

Intendencia.

• El Gobierno provincial apoyó a Sergio Salgado a ultranza e incluso antes de que fuera

destituido presionó a los concejales del PJ para que votaran en contra de la sanción. La gestión de

José López comenzó a asfixiarse por la falta de fondos y los servicios que debía prestar la

Municipalidad se comenzaron a resentir.

• En febrero de 2009, la Sala 1 de la Corte local ordenó la restitución del intendente electo

sin analizar "si Salgado es buen o mal intendente".