Además de los reparos que puso Mendoza al proyecto turístico de Alberto Rodríguez Saá, La Pampa elevó el tema a organismos interprovinciales y nacionales. El flujo del río Desaguadero, en discusión.

Se nacionalizó la pelea por el agua para los humedales de San Luis

Por UNO

La Pampa nacionalizó el conflicto por el agua del río Desaguadero que San Luis quiere utilizar pararecuperar los humedales de los huarpes. Mientras en Mendoza el Ejecutivo estudia el impacto de la

idea puntana en la disponibilidad de agua y la Legislatura pide informes al respecto, la

administración pampeana del peronista Oscar Jorge apeló al Gobierno nacional y al Comité de Cuenca

del Río Colorado para frenar el avance del proyecto.

La reconstrucción de los humedales es una de las prioridades en materia de obras que tiene el

gobernador puntano, Alberto Rodríguez Saá, quien no quiere despedirse del cargo, en diciembre del

año que viene, sin ver este emprendimiento concretado. Detrás del discurso que resalta el valor

cultural de la iniciativa San Luis prevé generar un polo de atracción turística a las tierras que

en el pasado cobijaron a los huarpes.

Como informó este medio el 19 de marzo, cuando en la Legislatura mendocina tomaron

conocimiento del avance puntano, tres legisladores del Frente Cívico cobista pidieron citar al

ministro de Infraestructura, Francisco Pérez, para que informe sobre la situación. Acá se habló de

que el proyecto de Rodríguez Saá contempla la creación de dos presas en el Río Desaguadero.

Sin embargo, el gobierno de La Pampa advirtió que en realidad San Luis prevé hacer seis

represas para retener el agua que destinará a la recuperación de los humedales.

El diario La Arena de La Pampa informó que el secretario de Recursos Hídricos de esa

provincia, Juan Pablo Morisoli, confirmó la información sobre el proyecto puntano y anticipó que al

tomar conocimiento oficial y extraoficial de sus alcances –y sus perjuicios para La Pampa– redactó

una misiva que enviará a todas las provincias de la cuenca del Desaguadero y a varios estamentos de

la Nación.

La Pampa pedirá una reunión urgente para "plantear la necesidad de hacer un trabajo en

conjunto" y no caer "en estas unilateralidades que perjudican a nuestra provincia", anticipó

Morisoli.

La convocatoria impulsada por el Gobierno de La Pampa fue dirigida a las administraciones de

Mendoza, San Juan, La Rioja y San Luis. También tiene entre los destinatarios a varios funcionarios

del Gobierno nacional: Fabián López, secretario nacional de Recursos Hídricos; José Luis Barbier,

subsecretario de Provincias en el Ministerio del Interior, y Homero Bibiloni, secretario de Medio

Ambiente de la Nación.

Según las previsiones del gobierno pampeano, la disponibilidad de agua de Mendoza no sería

perjudicada de llevarse adelante la idea de Rodríguez Saá. Esa conclusión surgió de declaraciones

radiales de Guillermo Aguado, asesor técnico del gobierno de San Luis, quien afirmó que la

retención del agua necesaria para recuperar los humedales disminuirá el caudal que ingrese a La

Pampa.

Esa provincia ya tiene una fuerte discusión con Mendoza por el agua del río Atuel. El

gobierno de Celso Jaque se comprometió a derivar agua hacia La Pampa, pero la conflictividad

social, sobre todo en Alvear, que produjo esa decisión complicó la concreción del compromiso.