Cecilia Amadeoamadeo.cecilia@diariouno.com.ar
Se suman los costos de las tarjetas para la comida, que según el menú oscilan entre $300 y $800 por persona
Se gasta entre 3 mil y 5 mil pesos en las fiestas de egresados

Tener un egresado en la familia puede significar un gasto extra considerable. Sólo en vestirse para la celebración que marca el fin del ciclo secundario una chica puede llegar a demandar cerca de $5.000, mientras que para los varones la cifra trepa a poco más de $3.000. A esto habrá que sumarle el vestuario de quienes acompañen y las tarjetas que permiten ser parte de la fiesta, que rondan entre $300 y $800, dependiendo del menú.
La fiesta de egresados es, tal vez, uno de los momentos más importantes para los adolescentes que están terminando sus estudios. Si bien es un evento social que se planifica y suele pagarse con meses de anticipación, los mayores gastos se concentran promediando su llegada.
La preocupación, en especial para las adolescentes, pasa por qué ponerse. Para las que no tuvieron fiesta de 15, la cena de egresados es tal vez la primera ocasión para lucir un vestido de fiesta. Por eso suelen verse en estos eventos grandes producciones. El abanico de posibilidades es infinito. “Hay chicas que prefieren un vestido que luego puedan volver a usar y otras que quieren lucir como si hubiesen sido vestidas por un diseñador de renombre”, cuenta una vendedora de una boutique de la calle Espejo.
Las gasas, los encajes forrados en jersey, los bustiers armados con push up, el corte imperio, violeta, amarillo, fucsia, negro... Describir las telas, los modelos y los colores sería inútil porque hay tanta variedad como sueños juveniles para lucirse en la cena de egresados. En consecuencia, la dispersión de precios es notable. Para poder redondear un número, digamos que un vestido, en promedio, cuesta $2.500.
En cuanto a los zapatos, como la mayoría de las fiestas se realizan en cercanías del verano, las chicas suelen preferir las sandalias. Las de fiesta se consiguen desde $900, aunque hay algunos pares únicos en liquidación desde $500. Si el vestido elegido “cierra” mejor con zapatos, los stilettos con brillos y plataforma se consiguen desde $700. Y de ahí para arriba.
A todo esto habrá que sumarle otros extra como la peluquería y la bijouterie.
Para ellosLa vestimenta para los varones cuenta con un menú de opciones bastante más acotado, puesto que se acostumbra a vestir traje o, como mucho, pantalón y saco de vestir. La diferencia aquí se asienta, básicamente, en la calidad. Por ejemplo, un ambo puede arrancar en $1.000, pero uno de excelente calidad y marca reconocida puede superar cómodamente los $10.000.
Para aquellos que no deseen invertir tanto dinero en un traje que será usado una sola vez, o con suerte dos, cuando se case el primer amigo, hay opciones en alpaca, ratier o tropical mecánico a partir de los $700, en casimir fino a partir de los $1.000, y en fantasía fina a partir de los $1.500.
Con las camisas sucede algo similar. Las de vestir arrancan en los $300 y las slim fit, esas bien ceñidas al cuerpo que suelen preferir los chicos, también de vestir, en $400.
Respecto de los zapatos, los de gala, en punta o con cordones, tipo italianos, de cuero, se consiguen a partir de los $1.000, aunque hay opciones más económicas, de vestir o tipo mocasín, en $800. Si hay que comprar medias de hilo o algodón, media caña, que acompañen el traje, hay que sumar otros $100.
La cenaDistintas empresas de catering consultadas por UNO revelaron que la constante del 2014 ha sido el ajuste. “Empezamos a programar la fiesta de una escuela en abril. Primero pidieron un menú de tres pasos, postre, bebidas, café y barra libre. Con el paso de los meses, la comisión organizadora empezó a recortar a pedido de los padres. En junio nos pidieron que sacáramos uno de los platos principales y en agosto se replanteó todo el menú de nuevo. Quedamos en entrada, plato principal y postre, y creo que en cualquier momento me van a pedir que el postre sea una porción de helado”, comentó Eduardo, responsable de un banquete de Guaymallén.
En este rubro la dispersión también es alta. Hay sitios que ofrecen tarjetas por $300 y otros que llegan a $800. En general, dependiendo de la cantidad de tarjetas que se vayan a adquirir es la cantidad de cuotas aceptadas. Por ejemplo, algunos pactan cuatro cuotas si el egresado comprará cuatro tarjetas. De cualquier manera, el gran problema aquí es la inflación: muchos no cierran los precios finales hasta un mes antes del evento, para cubrirse por posibles aumentos.