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Dijo que el ser doctrinariamente radical es lo que le ha permitido no someterse al Poder Ejecutivo. Será remplazado, como representante de los abogados, por Miguel Piedecasas, quien sigue su línea.

Satisfecho, Daniel Ostropolsky deja el Consejo de la Magistratura

Por Laura Zuliánzulian.laura@diariouno.net.ar

Daniel Ostropolsky (64), el mendocino que hasta ahora representa a los abogados en el Consejo de la Magistratura del Poder Judicial de la Nación, dejará su cargo en noviembre tras haberse posicionado como un opositor al kirchnerismo dentro de ese órgano. Tanto, que hasta tuvo que lidiar con una denuncia penal en su contra.

De origen radical, suspendió su afiliación durante los cuatro años en los que estuvo en el Consejo, pero va a volver a formar parte de este partido cuando deje esa función. Afirma, de hecho, que el ser doctrinariamente radical es lo que le ha permitido defender la República y no someterse a los designios del Poder Ejecutivo.

El último viernes de setiembre los abogados de todo el interior del país eligieron a Miguel Piedecasas, de la lista Abogados por una Justicia Independiente, como su remplazante, quien dijo que serán “el límite a la mayoría absoluta que pretende conseguir el Gobierno nacional para controlar el Consejo de la Magistratura”. Piedecasas seguirá la misma línea que había mantenido Ostropolsky. Por esto, el mendocino afirma que esta elección le da una gran satisfacción, porque se seguirá una pauta de trabajo que él marcó, la de ser la minoría opositora.

Para él, “las personas que ocupen sus cargos en el Gobierno tienen que mantener sus principios y sus convicciones, y no dejarse intimidar por alguna otra presión que pueda incidir en sus decisiones”.

–¿Cómo define al Ejecutivo en su relación con la Justicia?–El Poder Ejecutivo ha sido muy agresivo. Jamás la Justicia fue avasallada como en este Gobierno. Igualmente, creo que esto se puede revertir porque el Ejecutivo gobierna hasta diciembre del 2015 y los consejeros que se eligieron estarán cuatro años.

–¿Qué balance hace de su gestión a nivel personal?–Creo que una satisfacción es que se tomó noción de la poca capacidad edilicia que tiene la Justicia federal de Mendoza, y entonces se contempló en el presupuesto la construcción de un edificio igual y adyacente al que está en la calle España en la playa de estacionamiento al lado del existente.

–¿Y a nivel profesional?–Si hay algo de lo que puedo sentirme satisfecho es que lo que yo dije ha sido coherente con mi conducta estos cuatro años, incluso a costa de tener como consecuencia haber tenido una denuncia penal.

–¿Cómo evalúa el funcionamiento del Consejo de la Magistratura de Mendoza?–Creo que en carácter general Mendoza tiene una buena Justicia. No padece de vicios enormes como los que se pueden advertir en otras partes del país. El Consejo cumple una excelente función, si bien la que tiene está solamente acotada a la selección y no a las sanciones. Hay una muy buena trayectoria por parte de quienes surgen de la designación a través de los procedimientos del Consejo de la Magistratura provincial. Está actuando como corresponde.

–¿Cree que hay que reformar la Constitución local?–Creo que en la provincia de Mendoza la reforma de la Constitución no puede ser producto de un impulso sino que tiene que haber antes un consenso político, que es lo que le va a dar la virtualidad del acatamiento, pero tiene que ser un consenso político en donde se determine la necesidad y además cuáles son los temas sobre los cuáles se puede debatir. La Corte ha dicho que para reformar el tema de la reelección si no vota a favor la mitad más uno del padrón no se puede hacer, y eso ha venido paralizando una reforma. En cambio, si hubiese un consenso determinado entre los actores políticos representativos se tendría ese 50%. Entonces, previamente hay que conseguir un consenso político.

–¿Considera que falta una figura femenina en la Corte mendocina?–La vacante como mujer que se produce con la salida de la doctora Aída Kemelmajer tiene que ser remplazada por una persona con las cualidades y las idoneidades que requiere el cargo. Si esa persona tiene todas las idoneidades, y me remito a lo que se dijo en la mesa de diálogo en el 2005, que dice que son cuatro: la técnica, la ética, la físico-psiquíca y la capacidad de gestionar que requiere todo juez, a lo cual yo agrego dos cosas más: el sentido común y la templanza, que es el coraje y la valentía para poder soportar todo tipo de presiones, en igualdad de condiciones creo que la mirada de una jueza mujer es muy importante.

–¿Debe haber símbolos religiosos en edificios de la Justicia?–Yo sostengo que no tienen que existir símbolos religiosos de ninguna índole, y máxime en la Justicia. Yo no soy partidario de que estén, y creo que no deberían estar. Pero en la sala de audiencias de la Corte de la Nación hay un crucifijo enorme. Es un tema que creo que da para un debate para cuando estén bien afianzadas las instituciones, creo que hay muchas cosas para solucionar antes de plantear este tema.

–¿Hace falta un banco de Mendoza?–En estas cosas hay que ser cuidadosos y prudentes. Yo creo en la necesidad de que los Estados tengan un banco oficial. Pero de acuerdo con las circunstancias de tiempo, modo y lugar. En tiempos de crisis, tener un banco implica, primero, la posibilidad de tener un capital que permita que se desenvuelva el banco, porque no sólo es sumamente oneroso sino que además tiene que cumplir con todos los requisitos. Creo que es necesario que exista un banco oficial, porque administrados profesionalmente tienen un efecto dinamizador de la economía. Con la generación de la banca regional en la década de los ’60 hubo una gran expansión de las economías regionales, porque los bancos conocían muy bien a sus clientes. Sabían cuáles eran sus necesidades, hasta dónde se los podía asistir, y generaron toda un apoyo a las economías privadas que fue dinamizador de las economías. El Fondo de la Transformación hoy en Mendoza tiene una actitud de este tipo. Entonces, se debería establecer un banco cuando las circunstancias económicas lo permitan.

–¿Qué va a hacer cuando deje su cargo?–Tengo suficiente trabajo como abuelo de seis nietos; he dejado de lado muchas actividades familiares en estos años, así que me voy a dedicar a ellos.

►El último presupuesto aprobado por el Consejo incluye para los Tribunales Federales de Mendoza la construcción de un edificio igual y adyacente al que está en la calle España, en la playa de estacionamiento al lado del existente.

Ese órgano permanente del Poder Judicial de la NaciónEl Consejo de la Magistratura es un órgano permanente del Poder Judicial de la Nación, incorporado a la Carta Magna mediante la reforma constitucional realizada en el año 1994, y se encuentra regulado por la Ley 24.937, norma esta última que fue reformada parcialmente por la Ley 26.080 .

Las atribuciones del Cuerpo han sido establecidas por el art. 114 de la Constitución nacional:

“El Consejo de la Magistratura, regulado por una ley especial sancionada por la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de cada cámara, tendrá a su cargo la selección de los magistrados y la administración del Poder Judicial.”

“El Consejo será integrado periódicamente, de modo que se procure el equilibrio entre la representación de los órganos políticos resultante de la elección popular, de los jueces de todas las instancias y de los abogados de la matrícula federal. Será integrado, asimismo, por otras personas del ámbito académico y científico, en el número y la forma que indique la ley”.

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