Mendoza Martes, 21 de agosto de 2018

Salud remató desde una ambulancia hasta balanzas

Fue a viva voz y al mejor postor. Entre lo ofrecido había 30 lotes de bienes y varios automóviles ya en desuso.

Si se hace en orden y como dicta la ley, todos deberían salir ganando. El Estado se deshace de bienes en desuso que le ocupan lugar, saca una buena tajada económica, y los postores pueden llevarse a un muy buen precio algo que revenden o que les sirve para rearmar algún artefacto o automóvil que en el mercado convencional les saldría mucho más caro. Los remates son la fórmula que el Gobierno de Mendoza viene aplicando y que suma cada vez más adeptos. El último fue de vehículos y bienes del Ministerio de Salud y recaudó $1.400.000 por 30 lotes, triplicando el valor de la totalidad de lo ofrecido, que partió de una base de $433.000.

En esta subasta pública, al mejor postor y a viva voz, participaron más de 80 personas que no requirieron más que su DNI y el dinero para acceder a la oferta, que incluyó desde un furgón Mercedes Benz modelo 2007 sin motor, con una base de $10 mil, hasta una Renoleta 1973 con equipo de GNC, con una base de $1.000. En promedio, todo se terminó vendiendo por el triple o más del valor de base. El lote más costoso terminó siendo el de una ambulancia Sprinter 1998, que arrancó en $18 mil y se vendió en $97 mil.

En la agenda de remates públicos para los próximos meses, Guaymallén, Mendoza capital y Godoy Cruz ya se apuntan para realizar los suyos. Vialidad sería otro de los organismos que subastarán bienes a fin de año o a principios de 2019.

Balance positivo

Que se vendió todo, con postores de hasta Santa Fe, y con la participación de muchos ciudadanos comunes que no pertenecen a ninguna "liga" y que pudieron hacerse de algún bien que requerían a un bajo costo fueron algunos de los puntos altos que destacaron los referentes de esta última subasta, que tuvo lugar el miércoles pasado en un salón de un apart hotel céntrico.

"Para que esto ocurra es importante tener una base acotada para que realmente exista la puja. Hay mucha gente particular que a veces paga más porque, en general, no lo usa para una reventa sino para armar su bien, su camioneta o camión. Así y todo, siempre es beneficioso porque pueden comprar bienes que de a poco pueden ir armando, como un vehículo al que en el mercado no pueden acceder por los altos costos. Hubo, por ejemplo, un mendocino que tenía un motor y necesitaba un vehículo para ponerlo a andar en la zona de montaña donde tiene un hotel", detalló la martillera pública del Gobierno María Manucha.

En esta oportunidad, lo que se distribuyeron en 30 lotes eran vehículos, materiales y chatarra, que no usaban y estaban estorbando, pertenecientes al Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes. Hubo desde bienes dados de baja y chatarra hospitalaria, que incluía un ecógrafo o camas ortopédicas, hasta balanzas, entre otras cosas, con una base de $20 mil. Y ciclomotores, o camionetas y ambulancias. Estas últimas con una base que osciló entre los $10 mil y los $30 mil.

"El balance es bueno, porque el Estado suma dinero de bienes que están ocupando lugar, que ya no pueden ser utilizados, pero que sí les sirven a terceros. Los bienes son transferidos con papeles en el lugar, así los patrimonios del Estado quedan libres para ocupar con vehículos nuevos y le ingresa dinero también. Todo el mundo se supone que tiene que quedar feliz", agregó Manucha, resaltando que en el mismo recinto de la subasta hay personal para realizar las transferencias y la documentación, como las actas o el 08.

También la profesional destacó que se siguió a rajatabla lo que dice el artículo 143 de la Ley 8.706, para que no sólo sea un procedimiento claro y ordenado, sino también de fácil acceso a cualquier ciudadano. Por ejemplo, todos los lotes se exhibieron días antes, con posibilidad de ser revisados y fotografiados, y los edictos salieron publicados durante 10 días. En el recinto pudo entrar cualquier interesado que contara con DNI y el dinero.

"El ciudadano común tienen una opinión errada respecto a lo que se conoce como 'la liga' y mucho de eso es una fantasía. En los remates hay policías, se cuida mucho a la gente que no es asidua, se lee el procedimiento varias veces y se pregunta quiénes son primerizos en esto. A ellos se les tiene una paciencia especial, se los espera en la oferta, ya que hay una adrenalina que se provoca en el postor que hace que sea rápido. A todos se les da un número y cuando se pierden o no pueden seguir el ritmo y quieren seguir apostando, levantan el número y hasta a veces se les pone el monto en la boca para que puedan continuar", agregó Manucha, alentando a que cualquier interesado en participar en los próximos remates lo haga, "porque es un proceso puro y se los hace sentir cómodos".

Ahora, se espera conocer las nuevas fechas de subastas programadas por el Gobierno provincial, bajo esta modalidad. Entre las prioridades, está seguir deshaciéndose de las motos y autos acumulados en la playa San Agustín, donde hay miles de rodados disponibles.

La martillera pública adelantó que hay municipios, como Guaymallén, que se preparan para un gran remate, a fines de septiembre. Godoy Cruz y Capital también harían los suyos en el corto plazo.