Rosalinda, la nena haitiana que fue adoptada por una familia mendocina y que después del terremotofue trasladada a Estados Unidos, se reunió con sus padres adoptivos en el orfanato en Estados
Unidos.
Luego de la desesperante denuncia de Carina Pacheco a Noticiero 7 contando que después del terremoto de Haití Rosalinda había sidotrasladada a Estados Unidos sin documentación y que podrían llegar a perderla, hoy estuvieron conella y la semana que viene estarán en Mendoza. Carina contó vía comunicación telefónica que la pequeña "está hermosa, no sabés las sonrisasque nos hacía, estuvimos jugando y pasamos una tarde maravillosas después de tantos díasangustiados". Muy emocionada, Carina dijo que en el orfanato les permitieron darle la leche y darle decenar y está feliz de saber que desde el lunes Rosalinda estará siempre con ellos. La historia Carina Valdés y Darío Pacheco son oriundos de General Alvear, pero desde jóvenes vivenCiudad. Tienen cuatro hijos adoptivos de 9, 10, 11 y 13 años. La llegada de Rosalinda –quinto hijode la familia– se complicó de forma inesperada. La pequeña de un año y medio residía en un orfanato de Puerto Príncipe y tras el terremotodel pasado martes 12 fue evacuada junto con otros 53 niños hacia Pittsburg. En la Argentina hay 14 familias a las que el mismo terremoto les puso en riesgo sus procesosde adopción. Ahora esperan apoyo del Gobierno argentino para poder traerse a sus hijos adoptivos. El caso más grave era el de la familia mendocina, pero a otra historia parecida se leenderezó el destino en el último minuto. Es el caso de Mabel García, una cantante lírica argentina que trabaja en Corea del Sur.Mabel, desde Corea, y Quaini, la abogada que también la defiende, lograron frenar que el pequeñocorriera la misma suerte de Rosalinda, la hija del matrimonio mendocino, cuando el niño estaba apunto de ser subido a un avión que lo llevaría a Estados Unidos. Un mail de último momento enviado por Fabiana Marcela Quaini, la abogada del matrimonio,logró que el niño fuera retornado al orfanato la semana pasada.



