Para el titular de Contingencias Climáticas, por El Niño habrá más lluvias y se elevará la probabilidad de que haya más tormentas de granizo que en otros años. Esperan una fuerte para mañana.

Pronosticaron un verano con más riesgo granicero en Mendoza

Por UNO

Ya pa­sa­ron tres me­ses del co­mien­zo de la te­mi­da tem­po­ra­da de gra­ni­zo, que arran­có el 1de oc­tu­bre, y has­ta aquí las llu­vias de pie­dra que nos caen del cie­lo prác­ti­ca­men­te no

aso­ma­ron por Men­do­za. Sin em­bar­go ese da­to no es una se­ñal ha­la­güe­ña. Al con­tra­rio, el

ries­go de gra­ni­zo se­rá más gran­de es­te ve­ra­no que en los an­te­rio­res y de he­cho pa­ra

ma­ña­na se aguar­dan po­si­bles tor­men­tas de mag­ni­tud.

Así lo con­fir­mó ayer a

Dia­rio UNO Raúl Be­sa, di­rec­tor de Agri­cul­tu­ra y Con­tin­gen­cias

Cli­má­ti­cas de la pro­vin­cia.

La ex­pli­ca­ción fue sim­ple: "El fe­nó­me­no del Ni­ño es­tá en ac­ti­vi­dad y se hi­zo

sen­tir con no­to­rie­dad des­de la se­gun­da quin­ce­na de di­ciem­bre. Pa­ra te­ner un da­to, el

25% de la pre­ci­pi­ta­ción anual se re­gis­tró el mes pa­sa­do en só­lo unos días en el Sur

pro­vin­cial. Es­to prue­ba la in­ci­den­cia del Ni­ño, que es­tá aso­cia­do a un in­cre­men­to de

las llu­vias. La ten­den­cia cli­má­ti­ca di­ce que el fe­nó­me­no con­ti­nua­rá has­ta el fin del

ve­ra­no, por lo que po­de­mos in­fe­rir pe­ro no con­cluir que po­de­mos te­ner más tor­men­tas de

gra­ni­zo".

En­ton­ces ade­lan­tó lo que se vie­ne: "Pa­ra el mar­tes te­ne­mos pro­nós­ti­co de

for­ma­ción de tor­men­tas al­tas con pro­ba­bi­li­dad de gra­ni­zo im­por­tan­te. En­tra un

fren­te frío y el cho­que de esa ma­sa con la de ai­re ca­lien­te y hú­me­do que te­ne­mos aho­ra

ori­gi­na­rá tor­men­tas. Em­pe­za­rá por el Sur, que es por don­de va a in­gre­sar. No sa­be­mos

dón­de afec­ta­rá y en los pró­xi­mas ho­ras se ajus­ta­rá el pro­nós­ti­co".

Ve­ra­no con más ries­go

El am­bien­te se­co que im­pe­ró has­ta me­dia­dos de di­ciem­bre de­jó prác­ti­ca­me­te

inac­ti­vo al sis­te­ma de lu­cha an­ti­gra­ni­zo pro­vin­cial.

Así fue que has­ta ayer la úni­ca tor­men­ta gra­ni­ce­ra im­por­tan­te fue la del 17 de

fe­bre­ro en San Ra­fael, que tra­jo ade­más mu­cha agua, vien­to y una inun­da­ción sin

pre­ce­den­tes. El da­ño por la pie­dra abar­có se­gún Be­sa, unas 3.000 hec­tá­reas".

El fun­cio­na­rio acla­ró: "La mag­ni­tud de una tor­men­ta la me­di­mos por la su­per­fi­cie

que cu­bre y el da­ño que pro­vo­ca y no por el ta­ma­ño del gra­ni­zo, co­mo mu­chos creen".

Sin em­bar­go, pa­ra el res­to del ve­ra­no el ries­go la­ten­te pa­ra los cul­ti­vos

pro­vin­cia­les no es de­ter­mi­nan­te y de­ja una luz de es­pe­ran­za. El fun­cio­na­rio

res­pon­dió an­te la con­sul­ta que "cuan­do an­te­rior­men­te hu­bo Co­rrien­te del Ni­ño se

re­gis­tró mu­cha llu­via pe­ro no tan­to gra­ni­zo. Eso ocu­rrió en­tre otros fac­to­res por­que

la nu­bo­si­dad es­ta­ba muy ba­ja".

Ex­pli­có que la nu­bo­si­dad es­tá ba­ja cuan­do se en­cuen­tra en­tre los 9.000 y 10.000

me­tros de al­tu­ra. "La al­ta nu­bo­si­dad, la que pro­du­ce tor­men­tas, es­tá en los 14.000".