Hace un mes y medio que el 2017 ingresó en la Legislatura de y todavía está en los boxes. Es que el peronismo no termina de ponerse de acuerdo internamente acerca de si apoyará o dejará fuera el endeudamiento pedido por el gobernador para el año entrante.
Este martes hubo reuniones durante toda la mañana y la tarde entre los diputados y los intendentes, y decidieron atar el tratamiento del presupuesto y el pedido de $3.700 millones en carácter de déficit a una serie de requisitos, entre los que figura la obra pública: cuánta y a qué departamentos se la darán. Esta es una de las condiciones primordiales para darle el sí, nuevamente, al gobernador.
Las obras esperadas
Estos días han transcurrido para los peronistas, entre una reunión y otra entre ellos, y con el gobernador Alfredo Cornejo, que es en este tema el negociador directo con los intendentes, y estos a su vez, con los legisladores.
El diputado Alfredo Cofano aseguró que el tema principal de lo que se discute es para qué se utilizará el nuevo endeudamiento pedido por Cornejo.
Este es el punto polémico que preocupa a los intendentes e irrita a los legisladores.
Los intendentes quieren que las obras tengan "nombre y apellido", como lo dijo el lunes el presidente del bloque oficialista, quien responde políticamente al grupo de los hermanos Félix.
Esa es la postura de los que gobiernan las comunas: que Cornejo les asegure que la toma de deuda del 2017 se destinará a obras. Pero no sólo esto: quieren saber, además, a qué obras, cuánto dinero será para nuevos trabajos y cuánto para obra pública que quedó sin terminar. Además, buscan que sea equitativo entre los departamentos el monto que se invierta para esto.
De entrada, hay que decir que el 100% de esos fondos no se destinará a este fin, sino que $575 millones serán para amortización e intereses de la deuda consolidada. Es decir, que se están negociando unos $3.100 millones.
Además, se ha pedido una serie de modificaciones menores, como aclarar puntos sobre la deuda que tomará el Fondo para la Transformación y el Crecimiento, y que se le dé prioridad a inversiones en salud y seguridad, entre otros aspectos de una docena que pide que el oficialismo cambie en el articulado.
"De lo contrario, votaremos algunos artículos a favor y otros en contra. De todas formas, quiero aclarar que el radicalismo tiene los votos para aprobar todos los artículos, excepto los que tienen que ver con toma de deuda, que es donde necesitan los dos tercios", sostuvo Cofano.
Un gran enojo interno
Si bien la sangre no ha llegado al río, y lo que hace el PJ es reunirse para discutir y comunicar los pocos aspectos en los que han podido ponerse de acuerdo, sí se sabe que hay hacia adentro un gran enojo entre los sectores.
Por un lado, los azules y los de Integración Peronista -el sector de los hermanos Félix- quieren llevar agua para sus molinos, porque son los que gobiernan los departamentos peronistas. Por otro, los legisladores "líberos" que no quieren que les digan qué hacer, porque a nadie deben rendirle cuentas.
Además, el sector de Carlos Ciurca -en Diputados tiene al menos cinco bancas- está distanciado de los peronistas sureños y negocia por su cuenta, porque no tiene tampoco intendencias para defender.
