Víctor Luraghi, jefe de la Estación Sismológica de Mendoza, está convencido de que el terremotoproducido el 27 de febrero en Chile creó o activó una línea de falla que corre de sur a norte,
tiene unos 1.200 kilómetros de longitud y una profundidad promedio de 35 kilómetros.
De esa forma, el especialista explica la "hiperactividad sísmica" que se percibe en Mendoza,el resto de Cuyo y sectores del Noreste argentino desde la fatal madrugada en que la regióntrasandina del Maule fue azotada por un movimiento de destructiva intensidad (8,8° de Richter). De hecho, en casi un mes –desde el 29 de febrero hasta el 25 de marzo– en Argentina se hansentido 31 sismos, según publica el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES). Todos estostemblores tuvieron epicentro en el mismo territorio nacional y la gran mayoría en zonas urbanas oaledañas, por lo que no pasaron desapercibidos para los habitantes. Alguno alcanzó una magnitud(energía liberada) de 6,1°, otro una intensidad (efectos producidos) de V. Si bien la provincia más sacudida de marzo fue Salta, donde se sintió casi la mitad de losremezones (incluso el mismo día del terremoto en Chile, con una víctima fatal), los mendocinostambién percibieron buena parte de las sacudidas: entre el 28 de febrero y ayer fueron nuevetemblores, con intensidades de hasta IV grados en la escala de Mercalli y magnitudes de entre 3° ycasi 5° (escala de Richter), aunque sin víctimas ni daños materiales. Una nota publicada por UNO el lunes 16 de marzo del año pasado daba cuenta de que en lo queiba del 2009 habían sido 18 los temblores sentidos y con epicentro en el país. La otra grandiferencia con esta temporada es que solamente tres de esos movimientos se habían producido en elsubsuelo mendocino; en esos dos primeros meses y medio del año pasado hubo siete temblores quetuvieron sede en San Juan y se hicieron sentir en el Gran Mendoza. Los dos primeros sismos locales de estos últimos 30 días alteraron bastante a la población.Quizás no fueron tanto la magnitud ni la intensidad como el momento: se produjeron a primera horadel domingo 28 de febrero, un día después del sacudón de 8,8° de intensidad que destruyó medioChile y que se sintió con fuerza en la madrugada del sábado 27 en Mendoza (ver infografía). "El terremoto (de Chile) originó una línea de falla, como una canaleta, que quedó inestable y que se va equilibrando por el asentamiento gravitatorio a lo largo de toda la falla –explicóLuraghi– . Por eso, cada vez que se asienta libera energía y toma las zonas próximas a la longitudde falla". En otros términos, la falla no libera energía en el lugar del epicentro del terremotoinicial, sino en diversos sitios donde se van reacomodando las rocas, lo que produce los tembloreslocales que se vienen sintiendo y que, por ese motivo, no son réplicas del gran movimiento definales de febrero en el Maule. Para sostener esta postura, el jefe de la Estación Sismológica de Mendoza sostuvo: "Me basoen la observación de todos los movimientos sísmicos sentidos luego del terremoto a lo largo de ladirección norte-sur, con una profundidad promedio de 35 kilómetros". Y advirtió de que los sismos, resultados de este proceso de reacomodamiento en la extensalínea de falla, "se van a seguir produciendo y pueden perdurar varios meses y también años". A un mes de la gran tragedia SANTIAGO - Un sismo de 6,2° Richter sacudió ayer el norte de Chile, pero no dejó víctimas odaños materiales, mientras que la Marina descartó emitir una alerta de tsunami. El epicentro se situó a 76km al sur de la ciudad de Copiapó (800km al norte de Santiago). "Noreúne las condiciones para generar un tsunami en las costas de Chile", informó el ServicioHidrográfico y Oceanográfico de la Marina (SHOA). El movimiento –a un mes del terremoto del 27 de la región del Maule– impulsó a muchos aevacuar oficinas y colegios. Se activaron algunas alarmas de autos y empresas. Padres de familiaacudieron a los colegios a buscar a sus niños y en el puerto de Caldera las autoridades iniciaronun plan de evacuación ante los temores de tsunami.


