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Casi el 40% de los contribuyentes de Mendoza se estaría quedando hoy afuera de las reducciones que van del 10% al 20% en el pago de impuestos que el Gobierno implementará en los próximos días y que tiene como fecha tope para acogerse el 31 de diciembre. Por eso, la Dirección General de Rentas decidirá, tras los feriados de Navidad, extender los plazos del vencimiento anual del Impuesto Automotor y del Inmobiliario para que más gente pueda acceder a esos beneficios, que quedaron incluidos en las leyes Impositiva y de Avalúo que obtuvieron sanción definitiva el jueves en la Legislatura. Estas normas, además, le dieron vía libre a Francisco Pérez para aumentar entre el 10% y el 30% el Automotor y el Avalúo del Inmobiliario, y modificar asimismo, para decenas de actividades económicas, las alícuotas para el pago de Ingresos Brutos (ver “Diez claves...”).
Para morigerar el impacto de estos aumentos en los impuestos patrimoniales, Rentas estableció una serie de premios por estar al día. En el Automotor y el Inmobiliario se aplicará un descuento del 20% para aquellos que no registren deuda al 31 de diciembre. Además, los que paguen en término las cuotas de 2013 tendrán un descuento adicional del 10%. El argumento oficial es que el que cumpla no sólo no pagará el aumento, sino que además el año que viene podría llegar a pagar menos de lo que pagó este año.
Pero cuando restan tres días hábiles solamente para acogerse al beneficio, el 34% todavía está en mora con alguno de esos tributos, según datos aportados por el titular de la DGR, Claudio Gil.
En este sentido, el funcionario del organismo recaudador anticipó que tras los feriados de Navidad se decidirá una prórroga del vencimiento anual de estos dos impuestos. Desde hace 48 horas, Rentas está evaluando la forma de reglamentar la prórroga, que se extendería por lo menos hasta el 15 de enero.
“Nuestra decisión es atar el cumplimiento en el pago de impuestos al aumento de la recaudación. Y hacer justicia además con los que cumplen y hacen el esfuerzo por pagar”, graficó Gil ante la consulta de este diario.
La presión tributaria es mayor
Las leyes impositivas que Pérez envió a la Legislatura para su discusión fueron aprobadas tras una controversia entre el Gobierno y la oposición, sobre todo el radicalismo, que no apoyó y calificó la medida como “un verdadero impuestazo”. Más allá de los retoques en los patrimoniales, el nuevo pedido de incremento en las alícuotas (en 2011, Pérez consiguió que le aprobaran una suba para 700 actividades) volvió a disparar el debate sobre la conveniencia de sustentar, con aumentos constantes del Impuesto a los Ingresos Brutos, la mejora en la recaudación.
“Analizando la carga tributaria indirecta sobre los bienes y servicios, a nivel provincial, el Impuesto a los Ingresos Brutos recae sobre prácticamente todos”, argumentó el senador César Biffi. “Si bien el contribuyente legal del impuesto no es el consumidor, la carga tributaria termina recayendo en los ciudadanos puesto que gran parte se traslada a precios”, concluyó.
En Mendoza, la carga de este tributo se incrementó de manera sustancial: mientras en 2010 la participación de Ingresos Brutos en el Producto Bruto Geográfico era del 3%, el año que viene esa cifra será del 4,5%. Esto generó, entre otros efectos, un crecimiento de la presión tributaria que modificó la posición de la provincia en el contexto nacional. Hace menos de una década, Mendoza ocupaba uno de los últimos lugares de la lista de provincias en cuanto a presión tributaria. En la actualidad es uno de los diez distritos en donde más se ejerce esa presión.
A nivel nacional está sucediendo lo mismo. Según un estudio del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) publicado a principios de mes, el mayor tamaño del Estado impulsó a niveles récords presión tributaria en Argentina. “La presión tributaria que ejerce el Estado argentino viene evidenciando un crecimiento sostenido. Esto permite inferir que , durante los últimos años, el objetivo de suficiencia (recaudar recursos para el financiamiento del Gobierno) se ha priorizado por sobre los restantes pilares de todo sistema tributario. A saber: eficiencia y equidad”, destaca el estudio.
El diputado nacional Enrique Vaquié (UCR) también aportó su visión. “Al momento de decidir la suba de impuestos hay dos opciones: aumentar o mejorar la recaudación de aquellos impuestos que recaen sobre las manifestaciones de riqueza (Impuestos Automotor e Inmobiliario) o aumentar el Impuesto a los Ingresos Brutos, descargando el peso de la financiación del gasto sobre consumidores y los sectores más débiles de la cadena productiva. En sentido contrario a lo que indican la lógica, la academia y el relato del Poder Ejecutivo Nacional, el Gobierno de Mendoza pasó de recaudar el 68% de sus recursos tributarios en base al Impuesto sobre los Ingresos Brutos en 2007 al 78% en 2012 y llegará al 80% en 2013”, alertó.


