Quiere arreglar con los gremios un mecanismo de actualización salarial en lugar de un porcentaje fijo. Apelará al acuerdo que firmó con los docentes en 2013 para frenar los paros

Pérez fijó su plan para las paritarias y busca garantizar el inicio de las clases y frenar los paros

Por UNO

  En la previa del arranque de la negociación paritaria, el Gobierno de Francisco Pérez ya comenzó a diseñar su estrategia mientras aguarda señales de la Nación acerca del camino a seguir.

El 7 de febrero el Gobierno y el SUTE (el gremio de los docentes) se sentarán a discutir un nuevo arreglo salarial para 2014. Este estará rodeado tanto por la incertidumbre como por la amenaza oficial de que buscará apelar a todos los medios para garantizar el inicio de las clases previsto para fin de mes.

Según supo Diario UNO, los paritarios del Poder Ejecutivo buscarán imponer una negociación de largo plazo y no cerrar un número de aumento fijo para todo el año, para seguir el planteo que ya hizo público Pérez, que habló de “una paritaria que dure todo el año” a mediados de esta última semana.

En ese sentido, llevará a la mesa de negociación la propuesta de hacer un acuerdo salarial “corto” (que cubra por caso la incidencia de la inflación de enero y febrero), y desde allí comenzar a negociar lo que un funcionario definió como “mecanismo de adecuación progresiva” de los salarios, que defina de manera periódica durante 2014 cómo se irán ajustando los sueldos de los estatales.

“Nosotros apuntamos en esta primera instancia a discutir con mayor énfasis cómo será ese mecanismo que un porcentaje de aumento fijo para todo el año. Hoy, con la gran incertidumbre que existe en la economía argentina es imposible determinar un aumento en febrero y que llegue hasta diciembre”, dijo un paritario en off.

Los gremios han hecho público un pedido de aumento del 40% para 2014, o al menos ese fue el planteo que hizo ATE unos días atrás. Desde el SUTE han mantenido un silencio que se romperá recién mañana, cuando el titular del sindicato, Adrián Mateluna, se reincorpore a la actividad luego de un viaje que hizo a Venezuela.

La interna del gremio docente está complicada. Anteayer, en un encuentro que se realizó en Godoy Cruz, los sectores internos del SUTE opositores a la conducción que representa Mateluna anticiparon su rechazo a cualquier acuerdo que se alcance, anunciaron una movilización frente a la Subsecretaría de Trabajo para el día de arranque de la discusión, prevista para el 7 de febrero, y asimismo adelantaron que su posición será impulsar el no inicio de clases. Ellos fijan el aumento salarial en un mínimo de $9.000.

Consciente de esto, Paco jugará su carta. Ante la posibilidad de un paro docente, sacará a relucir el acuerdo paritario que se firmó en 2013 entre el SUTE y el Gobierno, a través del cual el Ejecutivo se comprometió a suspender los descuentos de los días que los maestros pararon el año pasado (tres en total) a cambio del compromiso de que no se realizarán medidas de fuerza durante la vigencia de ese arreglo. “Si hay paro, nos vamos a ver obligados a ejecutar esa cláusula y descontaremos los días”, advierten desde Peltier 351.

Paco espera la señal nacional

En tanto, Pérez pidió “prudencia” ante el reclamo y esperará diez días más para saber cuál será el camino final que tomará en las paritarias. Las provincias aguardarán hasta el próximo encuentro del Consejo Federal de Educación, que se realizará el 5 de febrero, en dónde se aguarda que el ministro del área, Eduardo Sileoni, fije las pautas de la futura discusión que arrancará, en Mendoza y en todo el país, por el gremio docente.

Tras ese señal, los ministros de Hacienda de las provincias gobernadas por el PJ se juntarán en Buenos Aires el día 10, según se decidió en un encuentro de estas características que se concretó el viernes también en Capital Federal y que fue motorizado por el gobernador mendocino para prevenirse ante lo que se viene.

Mientras tanto, aquí en Mendoza se hacen distintas lecturas acerca del rumbo que le fijará el Ministerio de Trabajo de la Nación a las paritarias.

Por un lado, se especula con que finalmente se terminará avalando la postura de Paco, que propone “una paritaria que dure todo el año”, aunque también reaccionaría a favor de la posición cordobesa que aspira a otorgar una suma fija previa a la negociación.

El dato más concreto que publicaron algunos medios porteños indicó a mediados de la última semana que Trabajo no avalaría acuerdos salariales a corto plazo (se habló de trimestrales o bien semestrales) como sugirieron las entidades sindicales. Aceptar esto, entienden, aceleraría la inflación.