Por Enrique Pfaabpfaab.enrique@diariouno.net.ar
La mujer de 53 años podría haber sido dada de alta ayer, pero quedó internada. Quiso quitarse la vida y no lo logró. Ya denunció tres veces en la Justicia a quien fue su esposo.
Pasará la Navidad en el Perrupato por temor a ser atacada por su ex

Tiene 53 años y pasará la Navidad en el Hospital Perrupato de San Martín porque no se anima a salir. Afuera está su ex marido, que la amenaza de muerte y la ha golpeado varias veces.
A pesar de elegir hacer público el caso, está tan asustada que prefiere reservar su nombre. Tiene 53 años y cinco hijos, de entre 20 y 33 años, y ya es abuela. Vive en Junín. Hace unos días ingresó al Perrupato, intoxicada con pastillas. Intentó quitarse la vida y no es la primera vez que lo hace. Su crisis viene desde hace 4 meses, cuando su ex marido comenzó a atacarla y a amenazarla. Ya realizó tres denuncias en la Justicia y al hombre, un sujeto de 62 años, le han impuesto una prohibición de acercamiento, pero no la cumple. “La Justicia, y especialmente la policía de Junín, siempre han respondido apenas los he llamado, pero no hay forma de contenerlo”, dice, angustiada.
La mujer recuerda que comenzó a sufrir maltratos hace más de cuatro años. Sin motivos, el hombre le comenzó a decir: “¡Sos una vaca, sos una gorda, mirá como estás!”.
Al poco tiempo el hombre se fue del hogar. “Se enamoró de una chica de la edad de nuestra hija (20 años). Él se fue y yo sentí que se me había acabado la vida, que me iba a morir. Él se reía y me decía que me iba a morir de hambre”. Pero la mujer hizo su duelo y con el tiempo se recuperó. “Puse un negocio, que es con lo que vivo”, cuenta. Lo curioso (o lo enfermo) es que, apenas comenzó a sentirse mejor, el hombre la empezó a amenazar. “Ahora que estoy mejor, el quiere volver”, dice.
Lo más grave comenzó hace 4 meses. “Eran como las 22.30. Yo estaba en el negocio. Mi esposo (así lo llama, todavía) entró, me tiró al suelo y me empezó a golpear. Después me hizo así (se lleva las manos al cuello, mostrando un intento de estrangulamiento). En eso llegó mi yerno, que me lo sacó de encima. Quería matarme”. Esa fue la primera vez que denunció la agresión y la Justicia Penal, le dio intervención a la de Familia. Hubo certificación de lesiones del forense y citación de partes.
“Libraron una prohibición de acercamiento y la policía pasa cada tanto por mi casa. Pero él siempre se las arregla para pasar y amenazarme, y hacer gestos de que me va a matar, pasándose un dedo por el cuello”.
Cada vez que ella sale a realizar compras y trámites en Junín, el hombre la sigue con el auto, se le atraviesa y la amenaza de muerte. “Me manda cientos de mensajes. Uno de mis hijos le quitó un bidón con nafta, porque el padre le dijo que con eso me iba a prender fuego. Muchas de las amenazas las hace cuando está paseando a nuestro nieto de 4 años”.
Llegó al Perrupato hace unos días, intoxicada con pastillas. Reconoce que se quiso matar “pero fallé”. Ayer estaba en condiciones de ser dada de alta, pero el equipo de trabajadores sociales del hospital recomendó que quedara internada, para tratar de preservarla hasta que se logre que la mujer esté segura en la calle.
►Sin apoyo a la vista. Está perdida. Tiene miedo y no encuentra soluciones sola. No podrá encontrarlas sin ayuda. “Yo siempre le compraba la ropa y, de pronto, comenzó a despreciar lo que yo le traía y a decirme: ¡Esa porquería yo no me la voy a poner!”, relata con tristeza.