La pitonisa fue clara y enfática: es un día para pedir deseos y perdón en una alineación planetaria que no se daba hace 2.500 años. Números y recetas de una "bruja". ¿Será así?

Para la astróloga Azucena Agüero Blanch, "el 12 del 12 del 12 es una fecha mágica para pedir deseos"

Por UNO

Por Soledad Segade

El mundo no se acaba hoy 12.12.12, sino que, por el contrario, es un día mágico y lleno de energía positiva, según explicó la astróloga Azucena Agüero Blanch, quien se basó en unos extraños cruces numerológicos para sostener su afirmación antiapocalíptica.

“El martes 13 de noviembre pasado se abrió un portal de muchísima energía que se había dado hace 2.500 años y ahora se repite por la misma alineación de los planetas”, explicó Agüero Blanch a Diario UNO.

Señaló que el período que arrancó el mes pasado terminará el 21 de diciembre cuando comenzará un nuevo período, "tal como lo indicaron los Mayas", pero nada tiene que ver con el fin del mundo.

Dentro de esas fechas el día más importante es el 12, debido a que numerológicamente es mágico, dijo. “Es un día de emergía fuertísima en el que se puede pedir por enfermedades, amor y soluciones para otros problemas”, sostuvo la astróloga.

La suma del día 12, del mes 12 y del año 2012 da como resultado 29, y de la suma de estos dos números resulta 11 (12+12+5), siendo el cinco el resultado de la suma de los números que componen el 2012): “El 11 es un número mágico por excelencia, s un número sagrado. Las personas lograrán lo plasmado este día”.

Azucena Agüero Blanch recomendó además una receta: “Quemar un poco de ruda, romero, laurel y limón y elevar todos los pedidos que uno quiera. Luego rezar los tres rezos más importantes para la religión de cada uno. Por ejemplo un católico rezará un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria”.

Además es un día para pedir perdón, para cuidar enfermos, ocuparse del otro, animar a los niños, alimentar a los animales y regar las plantas. También para hacer actividades físicas y para encontrarse con la naturaleza.

A partir del 21, con el comienzo del nuevo período para la humanidad, la vida de cada persona "será como un espejo: se va a repetir la vida de cada uno y eso depende de lo que cada uno sembró”.