La Asociación de Padres de Cadetes y Alumnos busca frenar las modificaciones impuestas por el Ministerio de Defensa, como la desmilitarización de la enseñanza y la supresión de Catecismo.

Padres y alumnos repelieron cambios en el liceo militar e irán a la Justicia

Por UNO

La Asociación de Padres de Cadetes y Alumnos del Liceo Militar General Espejo accionará legalmentecontra el Ministerio de Defensa de la Nación. A tono con lo que sucede en los otros nueve

establecimientos de este tipo en el país, la idea es evitar que entren en vigencia las reformas

impulsadas por la cartera de Nilda Garré, denominadas "Plan 2010 para los liceos militares".

Para eso, hoy a la tarde, padres de liceístas del nivel secundario –el más afectado con las

modificaciones– se reunirán en un hotel ubicado en la calle Brasil de Ciudad. Ahí decidirán con qué

tipo de medida arremeterán contra la propuesta del Gobierno nacional, que tiende a desmilitarizar y

laicizar los liceos en Argentina (ver aparte).

A la par, para el sábado a las 12, en el acceso al Liceo que da sobre Boulogne Sur Mer

esperan reunirse el máximo posible de padres y alumnos para hacer un abrazo simbólico al edificio.

Una medida así se había planificado para ayer a la tarde, la cual se iba a replicar en los diez

liceos militares del país. No obstante, como la convocatoria se hizo durante el fin de semana

mediante Facebook y mails, en Mendoza se reunieron, a lo sumo, una docena de padres y chicos

disconformes con los cambios propuestos.

En general, los manifestantes coincidieron ayer en que la queja no es porque se levantará

Religión o Catecismo –y se la suplantará por una materia llamada Problemáticas Ciudadanas en la

Argentina Contemporánea–, ya que aprueban que la educación en el país es laica, si bien en el Liceo

"nunca se discriminó a nadie", dijo Miriam Bustos, quien tiene un hijo en el Nivel Medio y aseguró

que los alumnos de otros credos no tienen obligación de cursar esas propuestas.

El gran asunto pasa por la desaparición del adiestramiento militar. "El 95% de los alumnos –l

a matrícula del secundario es de más de 370– no sigue una carrera militar, pero esa formación sirve

para tener una reserva en caso de tener que defender la Patria en un conflicto armado o socorrer

víctimas, como ha quedado demostrado en Chile tras el terremoto", expuso Armando Astesiano, vocal

de la asociación, quien indicó que con los cambios propuestos se reduce "50% la formación, ya que

no tendrán más primeros auxilios, comunicaciones, subsistencia y salidas a la montaña".

Por su lado, dos madres, tras aseverar que sus hijos no quieren seguir carreras militares,

defendieron la formación que brinda el General Espejo. "No por una cuestión de elitismo –aclararon–,

sino porque nos gustan el respeto, la disciplina y el sentido de honestidad que se les enseña a

nuestro hijos".

Sumaron que "la formación militar (que reciben) les permite idoneidad para desarrollarse en

cualquier aspecto de la vida, en la civil, la universitaria, la militar".

No brindaron explicaciones

Hasta el momento, por parte del Liceo General Espejo no hubo

contacto oficial con la prensa para explicar la reforma propuesta por el Ministerio de Defensa.

"La única persona que va hacer declaraciones es el director (coronel Eduardo Ramón Costa,

quien asumió en febrero)", justificó el regente de Estudios, el civil Gustavo Ianchina. Sin

embargo, el militar se encuentra desde la semana pasada y hasta hoy en Buenos Aires, por lo que fue

imposible obtener alguna declaración oficial.

En este sentido, los padres de los liceístas le comentaron a UNO que se enteraron de los

cambios a implementar –supuestamente desde marzo– porque el mismo Costa los reunió para contarles.

No obstante, "Costa no dio muchas explicaciones de por qué se hacían estos cambios y dijo que se

limitaba a obedecer las directivas que le daban en Defensa", dijo ayer una madre que prefirió

mantener en reserva su identidad.

En realidad, son más los rumores que las certezas. Entre los padres reunidos ayer en la

puerta del liceo Espejo circulaban versiones que iban desde "lo quieren destruir porque la

dirigencia actual no quiere gente pensante", pasando por "todavía hay mucho rencor por lo que pasó

durante la dictadura", hasta que la idea es hacer una paulatina desmilitarización y laicización

para convertirlo en un secundario común y corriente, y que pase a la órbita de la Provincia.

Actualmete depende del Ministerio de Defensa y la cuota mensual es de $800.