Por Gonzalo [email protected]
Después de una previa que permitía imaginar una batalla campal entre oficialismo y oposición, finalmente alcanzaron un acuerdo y el Concejo Deliberante en pleno aprobó un presupuesto de $180 millones para hacer frente al 2014.
El dato sobresaliente no estuvo centrado en los movimientos de partidas que introdujeron los ediles, sino en la eliminación de los artículos que otorgaban los llamados “superpoderes”.
Desde que la ordenanza presupuestaria llegó al Concejo, los opositores pusieron el ojo en las facultades delegadas. Es que no les hizo ninguna gracia tomar conocimiento de que el presupuesto ejecutado en 2013 ascendió a $166 millones de pesos, 46 millones más que lo sancionado a principio de ese año, y además sin que tuvieran conocimiento del destino de los fondos hasta varios meses después.
Para no terminar en un duro cruce y que la oposición hiciera gala de la mayoría que por estos días ostenta (de los 10 concejales 4 son radicales, 1 es demócrata y se suma el presidente del Concejo, un justicialista disidente que armó bloque aparte), los oficialistas buscaron el ok del intendente y terminaron apoyando las modificaciones al proyecto original.
Este año el cacique comunal Juan Carlos De Paolo no contará con la posibilidad de crear partidas o asignar a gusto y placer los recursos extra que ingresen a las arcas comunales y cada centavo que se mueva deberá ser ad referéndum del Concejo Deliberante.
La única facultad que aún mantiene es la de mover o asignar fondos para hacer frente al pago de sueldos. Igualmente, deberá rendir cuentas dentro de los 10 días posteriores; otra claúsula le prohíbe echar mano a los recursos destinados a obra pública.
“El Concejo recuperó las facultades que había delegado en tiempos de crisis, y es una forma de hacer un uso eficiente de los recursos y evitar la poca transparencia en el manejo de los dineros públicos”, dijo el radical Walter Marcolini.
Omar Gili, presidente del bloque justicialista, destacó la “buena predisposición que hubo en el Ejecutivo” y la participación “de todos los ediles para encontrar un consenso”.
Por último, el demócrata Ricardo Ferrero le envió un mensaje a De Paolo: “Nadie piensa en poner palos en la rueda, el intendente debe gobernar y el Concejo Deliberante tiene una función que es la de controlar”.
Más recursos para obrasEntre los cambios de fondo que introdujo la oposición al presupuesto 2014, redireccionó alrededor de $13 millones.
Para alcanzar esa cifra, los concejales hicieron economía en áreas como: protocolo, homenajes y cortesía, alquileres de vehículos, viáticos, combustible, publicidad y propaganda y festivales, entre otras.
Obras públicas fue el sector apuntado como el más alicaído, apenas el 4,2% del presupuesto, y es allí donde decidieron reforzar. Destinaron $6.735.000 más.
►$3 millones. Es la partida para la instalación de cámaras de seguridad en los accesos, la compra de un escáner para la policía y la puesta en marcha del Instituto Universitario de Seguridad Pública.►$ 2 miilones. Son pa la adquisición de un inmueble para la creación de la Empresa Agropecuaria Mixta, instituda por ordenanza, o una pulpera para generar rentabilidad en el sector agrícola.
►Menos que el año pasado obtuvo el área de Obras Públicas para 2014, pese al refuerzo de partida que dispuso el Concejo Deliberante.
Fuente: Diario UNO de San Rafael.



