Por Rosana Villegas
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En la lógica de que no iban a pagar por un servicio que no se les prestaba, los vecinos de Luján de Cuyo dejaron de abonar sus tasas municipales y la contribución cayó a niveles históricos.
Según datos actuales que proporcionó el intendente que acaba de asumir, Omar de Marchi, sólo el 32% de los lujaninos pagó ese impuesto. “Acá no hubo intención de gobernar. La recaudación cayó a niveles históricos por esta desidia, pero tampoco se estaban repartiendo las boletas y si alguien venía con intención de pagar no había ni papel ni tinta para imprimirlas. Toda la Comuna está así de abandonada. Alrededor de la intendencia hay oficinas que se llueven”, contó De Marchi.


