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Mañana empieza la Semana Mundial de Lactancia Materna bajo el lema “Por un apoyo cercano, oportuno y continuo”. Buscan formar grupos de apoyo para las mamás que inician su experiencia.

No hay recetas para dar la teta

Por Carina Luz Pérezperez.carina@diariouno.net.ar

“Hay un mandato social impuesto a las mujeres. Antes nadie le daba importancia a la lactancia, ahora si no le das el pecho, no sos una buena mujer y parece que ser una buena mujer pasa por trabajar, ser exitosa y darle de mamar al bebé, poner tus pechos al servicio del bebé. Pero en realidad no es tanto al servicio del bebé, sino al servicio de este concepto de mujer, a ese deber ser. Cuando, en verdad, la lactancia sólo se trata de mirar a tu  bebé y de relajarse, porque la teta es algo más dentro del vínculo con tu hijo”, dice enfáticamente Susana Lucero de Gaetano, pediatra y una de las férreas impulsoras de la lactancia materna de la provincia, pero sin fanatismos ni condenas a la mamá.
Mañana empieza la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que este año trabajará bajo el lema “Por un apoyo cercano, continuo y oportuno”, con la intensión de crear grupos de apoyo de pares (mamás que hayan o estén dando el pecho) en centros asistenciales para que las mamás que inician su experiencia puedan ser contenidas en el proceso de instalar la lactancia y luego mantenerla a lo largo de los meses, disfrutando del vínculo con su bebé. La elección del lema no es azarosa, ya que son comunes los consejos del entorno cercano que, aunque bien intencionados, atentan contra la lactancia, ya sea porque madres, suegras, hermanas, amigas, cuñadas, maridos  y hasta el propio equipo médico señalan qué debe hacer o no una mamá, sin darle la oportunidad de conocerse bien, respetar sus tiempos y sobre todo no presionarla para que ofrezca sí o sí el pecho. “Puede pasar que durante los primeros días, no se logre la lactancia y eso no implica que ya fracasó, hay tres meses de tiempo para intentar la lactancia”, explica la especialista. Para ganar seguridad, es necesario entender la unidad entre útero y pechos, los cuales tienen cambios de forma simultánea mientras el bebé crece en la panza. Esto implica que al momento del parto la teta ya tiene su anatomía lista para alimentarlo, incluso la naturaleza provee una leche con mayores proteínas si el chico nace antes de las 40 semanas. Bajar la ansiedad El problema es cuando la mamá empieza a dudar, entonces necesita conceptos muy claros para saber si está por buen camino. “Si un bebé tiene la boquita seca, si moja sólo tres veces el pañal, es obvio que no está bien”,  explica De Gaetano, por lo tanto, puede tomarvarios caminos, entre los que darle una mamadera de fórmula no equivale a cometer un pecado capital. Alguna de esas acciones consisten en tomar agua pero no de cualquier forma, sino infusiones calientes, porque de este modo se ayuda a dilatar los vasos de la mama, comer 2.400 calorías diarias y dejar siempre hasta el  final de la mamada al bebé, porque la grasa de la leche es lo último que se desprende y es lo que sacia al chico. En otras palabras, los 15 minutos en cada teta es un error que suelen repetir hasta los mismos pediatras. La clave de una buena lactancia es respetar el cuerpo de la mujer, darle apoyo en sus tareas diarias para que esté tranquila y saber que existen recomendaciones generales para la población, como la de dar el pecho de forma exclusiva hasta los 6 meses, pero cada mamá es un individuo que merece ser atendida en su particularidad. “Yo, como pediatra, le tengo que advertir qué pasa si va agregando mamaderas, porque si le das uno o dos no pasa nada, ahora si ya le das cuatro mamaderas, el poder inmunitario de la leche materna no es igual, y ya tengo  que pensar en agregar hierro, hacer otras correcciones. Pero lo importante es esa intersubjetividad madre-hijo, no queremos que el bebé o la mamá sufra”, agrega De Gaetano. En el marco de la Semana de la Lactancia habrá charlas abiertas al público de dos reconocidos especialistas, Marcela Miravet y Raúl Mercer, en el hospital Shestackow el lunes a partir de las 10.30 y al día siguiente en el  Lagomaggiore, a partir de las 9.30. Unicef presentó su campaña Con la primera imagen pública de Natalia Oreiro junto con su hijo Merlín, Unicef presentó su campaña centrada en la prolongación de la lactancia hasta los 2 años de edad. La actriz es embajadora de Buena Voluntad de Unicef Argentina y Uruguay y mediante la imagen tomada por el estudio Machado Cicala Morassut buscan generar conciencia sobre el tema. Desde su experiencia como madre, Natalia afirmó: “Es muy importante para mí llevar adelante esta campaña, para que las madres sepan que lo único que necesita el bebé durante sus primeros seis meses de vida es la  leche materna. A partir de los seis meses es necesario que incorporen otros alimentos, pero si tienen además la posibilidad de darle de mamar hasta los 2 años, es lo mejor que le puede pasar a su hijo y a ella”. Además, el organismo internacional pone el acento en las dificultades para sostener la lactancia una vez que las madres retoman su trabajo e instó a empresas y gobiernos a aumentar la protección para que más chicos  sigan tomando la teta.

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