Tener un idea. Sembrarla. Compartirla. Regalarla. Cuidarla. Hacerla crecer. Creer en ella y dedicarle tiempo, ser constante, paciente. Hasta que, finalmente, florece y brilla. Ese proceso fue el que transitaron los fundadores de Biosano, la empresa mendocina que llevó a que Martín Benito, uno de sus socios, fuera reconocido y ganara el premio que entrega la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) al "joven empresario argentino".
En la ceremonia que se realizó en el Senado de la Nación, Martín ganó dos premios. El primero por la categoría en la que compitió, "impacto ambiental", y el segundo, el mayor, como el empresario joven del año 2016.
Mientras aún estaba en Buenos Aires y con las últimas líneas de batería que le quedaban en el celular, Martín habló con Diario UNO.
"La verdad es que fue una sorpresa, había muchas pymes muy buenas que estaban generando bastante impacto", contó sobre cómo recibió la noticia de ser premiado.
La empresa que fundó junto con Cristian Marlia y Matías Villafañe es Biosano. Crearon un producto biodegradable único en el país que sirve para recuperar el agua que se utiliza en el lodo que lubrica la máquina que hace la perforación en los pozos de petróleo.
Con peras y manzanas, Martín lo explica así: "En un pozo de petróleo se utiliza lodo de perforación, eso lubrica lo que va rompiendo el piso, ese lodo es como una leche Cindor, un poco más espeso, se utilizan 350.000 litros por pozo. Ese lodo es 80% agua y el resto químicos y aditivos, cuando terminan de perforar tienen que tratar esa agua, entonces hacen un lavado con una bomba centrífuga y un químico... Nosotros vendríamos a hacer el jabón que se le pone. Nuestro producto lo que genera es separar el agua de los sólidos y las bombas sacan el agua purificada por un lado y el barro por el otro".
Próximas metas
En diciembre de 2012 iniciaron su proyecto con una prueba de laboratorio y recién el año pasado pudieron conformar su sociedad. "Logramos armar la planta para abastecer al mercado nacional y el objetivo de este año es diversificar sectores. Queremos dar el salto a brindar soluciones a bodegas y minería; cada efluente tiene un comportamiento distinto", explicó.
"La principal diferencia con otros competidores es que estamos al lado del cliente; hoy se tiene que lograr no sólo el efecto del impacto ambiental, hay que tener niveles de eficiencia tecnológica que avalen la producción y que también sea económicamente viable, nosotros logramos mejor eficiencia y somos más baratos", afirma.
El proceso emprendedor
Martín tenía conocimientos de economía y sus compañeros la idea para desarrollar el producto y los saberes técnicos. Juntos armaron un combo ideal que terminó en Biosano. "Tenía ganas de hacer algo importante, no sólo una empresa que genere rentabilidad", cuenta.
Desde que comenzaron, hasta el año pasado cuando lograron formar la sociedad y dedicarse de lleno a la empresa, los tres mantuvieron sus otros trabajos en relación de dependencia y destinaban el resto de su tiempo a la firma que fundaron. "Yo asesoraba a emprendedores en una incubadora de empresas, no es fácil el camino, te comés muchos obstáculos, pero uno lo logra", cuenta sobre su experiencia.
"El 80% de las pymes fracasan en el tercer año de vida, el camino no es fácil, para nada. Pero hoy en Mendoza es muy fuerte lo que se ha generado. Hay un ecosistema emprendedor. Uno tiene una idea y tiende a cometer errores por desconocimiento, y lo que se trabaja en incubadoras de empresas es que se detecta un posible fracaso o no lo antes posible y se lo acompaña. Si quieren emprender, este es el momento", opina.
Conocé la empresa en biosano.com.ar



