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La primera reina vendimial con talle especial recibió y escuchó en los últimos días muchos comentarios adversos, pero ella sigue firme en su batalla contra los estereotipos de belleza

Ni las críticas ni la discriminación la apartaron de su lucha y su objetivo

Cada quien busca la felicidad. Algunos sólo buscan la propia, otros son más amplios, pero todos buscan lo mismo. Cada cual la imagina a su manera, supone que se logra por determinados caminos, pero el objetivo es el mismo. Ser más feliz que ayer, que hoy.Estefanía Correa fue feliz un rato. Ahora ya no. Durante unos días fue noticia en todos los medios provinciales y muchos nacionales. Parecía ser bueno. Pero "me criticaron mucho en las redes, en los comentarios de las notas. Tuve que cerrar mi Facebook. Yo traté de no leer esas cosas, pero mi familia sí lo hizo y eso le generó mucho dolor", cuenta. "Ya no quiero hablar, ya no voy a dar más notas", insiste. "A todos les he dicho lo mismo, ya es una decisión tomada".Estefanía, con 24 años, 1,62m de altura y 122 kilos, fue electa reina de la Vendimia de Colonia Segovia para participar en la futura elección de la reina de .Hace unos días decía: "Sentí mucha felicidad. Voy a poder mostrar que cualquier mujer se puede presentar y acabar con los estereotipos, para que ninguna se sienta más discriminada". Lo que quizás no tuvo en cuenta es que la discriminación no desaparece sólo porque se la enfrente. Permanece allí y muchas veces aumenta en agresividad cuando es atacada.Pero más allá de los comentarios impiadosos que la motivaron a alejarse del ruido que ella misma había decidido generar, Estefanía abrió un debate sobre la belleza y la salud. Así como se critica el modelo de belleza de muchachas esqueléticas, también se cuestionó que la obesidad quisiera ponerse en ese mismo plano. Varios profesionales remarcaron que ambos extremos son una enfermedad y no pueden ser vistos como algo bello y deseable.Estefanía vive en el barrio San Alberto. El sábado de la semana pasada cumplió un objetivo que tenía desde niña, como muchas pequeñas mendocinas que han incorporado el folclore mendocino de la Fiesta de la : comenzar el camino para participar en la elección de la soberana nacional de la uva y el vino.Esa noche, en el club Boca Juniors de Bermejo fue elegida reina de Colonia Segovia.Vive con una abuela y una tía y ha aceptado que no controla su peso con frecuencia. Contó en una entrevista en radio Nihuil que los 122 kilos que dice pesar son un registro de hace varios meses.Ella ha insistido en que la representante vendimial no debe surgir de una competencia de belleza, sino de un análisis sobre quién está mejor preparada para transmitir la cultura mendocina. Por eso asegura haberse preparado en ello y no reprimir sus ganas por lo físico. Incluso en setiembre fue la primera en inscribirse para la fiesta vendimial de Colonia Segovia."Ante los comentarios, prejuicios y discriminación que veía y recibía, en vez de echarme abajo, todo eso me dio impulsos para hacer algo con el objetivo de que esto cambie", dijo esta semana en alguna de las notas que debió dar por su acelerada fama.Lo que tal vez no tuvo en cuenta es que esos comentarios prejuiciosos iban a multiplicarse por miles debido a la exposición mediática."No quiero hablar más. No quiero dar más notas. Ya les he dicho eso a todos los que me han llamado", remarca en la breve charla que tuvo con este medio, unos días después de generar una de las informaciones más debatidas durante la semana en ."Mi familia ha leído muchos de los comentarios que se han hecho y se ha puesto mal. Decidí cerrar mi Facebook y no leer nada de lo que se ha dicho y quiero preservarlos a ellos también", sostiene.Pese a ello, la crisis no ha afectado su decisión de continuar en el camino vendimial, al menos por ahora. Quizás sea porque Estefanía tiene experiencia en mostrarse sobre la pasarela. Desde hace 3 años trabaja como modelo de talles XL para una agencia a pesar de que su altura de 1,62m y su peso de 122 kilos indican que no es sólo una muchacha fuera de los cánones de belleza impuestos sino que está como mínimo cerca de un problema de salud complejo como es el de la obesidad mórbida."Seré la reina que demuestre que hay que vencer los estereotipos de belleza. Quiero ser la reina contra el bullying. Quiero que las mujeres entiendan que todas somos hermosas, porque cuando lo reconocés ya te sentís otra persona", sostuvo esta semana en alguna de las tantas entrevistas que dio antes de tomar la decisión de guardar silencio.Quizás ese haya sido el problema para Estefanía y su entorno: no evaluaron que su noble objetivo iba a generar muchos comentarios impiadosos y no se la preparó para eso.Lo único positivo: el debate sobre la saludMendoza tiene muchas tradiciones. Dos de ellas son la Fiesta de la Vendimia y la polémica en torno de ella. No hay una sin la otra. Estefanía Correa fue la que abrió el debate este año. Posiblemente no haya tomado en cuenta eso y tampoco fue plenamente consciente de los riesgos que implicaba enfrentar los estándares convencionales.Una de las pocas facetas constructivas y valiosas para analizar fue aquella en donde se debatió sobre la salud.Su cara y su figura se multiplicaron por todo el país y se debatió intensamente sobre si su participación en un concurso de belleza (eso es la elección de la reina, en definitiva) aporta para cuestionar ciertos paradigmas o si también implica un riesgo para que la obesidad no sea entendida como un problema de salud.Médicos de todo el país, especialmente nutricionistas, analizaron el caso y coincidieron en que hay un riesgo potencial de que la obesidad comience a ser vista sólo como un tema estético y deje de ser vista como un problema para la salud que, además, puede generar otros problemas físicos más graves.Reconocidos médicos nacionales aportaron su análisis. La doctora Paola Harwicz, por ejemplo, destacó que "es bueno dejar de pensar que sólo un cuerpo delgado es bello, pero no se puede dejar de aceptar que la obesidad es un riesgo y que ser obeso es tan malo como fumar".La Organización Mundial de la Salud define a la obesidad como una enfermedad y se la asocia a un mayor riesgo de hipertensión arterial, diabetes, alteraciones de los niveles de triglicéridos y colesterol que determinan un aumento de las probabilidades de tener un evento cardiovascular. Por ello se sostiene que es importante que la población tome como hábito consumir alimentos saludables y tener una dieta equilibrada en calorías.

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