Por Gonzalo Conti - [email protected] Luego de una noche agradable, el día de Navidad amaneció aún mejor, a pleno sol y calor. Por eso, miles de mendocinos decidieron, como estaba previsto y ya es costumbre, almorzar y pasar la tarde en las inmediaciones del río Mendoza.
Se esperaba que más de 3.500 personas festejaran la Navidad en la nueva playita de Blanco Encalada, dispuesta para evitar que los vehículos llegaran hasta la orilla del agua, pero esa cifra fue superada ampliamente durante el resto de la tarde. Cientos de familias y grupos de amigos se acercaron hasta Blanco Encalada, donde algunos con asado y otros con lo que quedó de la noche anterior, todos con una buena cantidad de bebidas, le hicieron frente desde temprano a los 36°C que marcó ayer el termómetro en nuestra provincia.
Algunos pudieron descansar pero otros no, como Pablo Cherolini (29), que salió de trabajar a las 7, pasó a buscar a su esposa, Natalia, y a su hijo Jeremías, y se fueron directo al río. “Vinimos a pasarlo acá con la familia, a comer un asado y celebrar, porque anoche me tocó trabajar”.Un caso distinto fue el de Sebastián Herrera, quien llegó junto con cinco amigos de su barrio a pasar un buen rato pero, en lugar de la carne, decidieron hacer un rejunte de pollo y empanadas que había sobrado en cada casa en la noche anterior.Intensificaron controles Como anticipó Diario UNO en la edición del miércoles 23 de diciembre, la Municipalidad de Luján de Cuyo reforzó los controles en la zona de Blanco Encalada, para evitar accidentes con las miles de personas que fueron al río. Una de las medidas anunciadas y cumplidas fue la presencia de personal policial y municipal en la ruta, para que los vehículos disminuyeran la velocidad al llegar.La otra fue la prohibición de acceso de automóviles hasta la rivera. Para evitar eso, se creó una playa en un nivel intermedio entre la ruta 82 y la costa, accediendo por la bajada pública que hasta hace pocos días estaba tapada con una enorme piedra.


