El Gobierno provincial emitió el bono clase I a cancelar en un año y medio y a tasa variable de alrededor de 25%. Estos fondos servirán para afrontar los gastos de las arcas públicas de fin de año: sueldos y aguinaldo, entre otros.

Mendoza emitió un bono y consiguió $250 millones para cerrar el año

Por UNO

Por Alejandro [email protected]

Tanto trajinar sin resultados para conseguir plata prestada en el mercado de capitales, que la crisis de los fondos buitre supo empantanar hasta hace unos meses, finalmente la Provincia logró emitir ayer un bono de deuda por $250 millones que fue colocado con éxito. Este dinero será destinado para afrontar los gastos de fin de año: sueldos, aguinaldos y proveedores.

La cantidad, sin embargo, no será suficiente para cubrir todos los compromisos que le esperan al gobierno de Francisco Pérez para fin de año, pero aún tiene la chance de salir a buscar $150 millones más, ya que el Ministerio de Economía de la Nación lo había autorizado a endeudarse hasta por $400 millones. En este sentido, operadores del mercado consultados por Diario UNO explicaron que el interés del bono no fue lo suficientemente atractivo para conseguir la totalidad de la cifra.

Por los $250 millones obtenidos ayer, Mendoza tendrá que pagar un interés anual variable de alrededor del 25% (tasa Badlar más el 6,6%).

La devolución total del préstamo es a un año y medio, los intereses se abonarán trimestralmente y el capital se cancelará en tres cuotas: la primera en la 12, la segunda en la 15 y la tercera en la cuota 18.

La venia de Economía para autorizar a la Provincia a endeudarse es una consecuencia del Pacto de Responsabilidad Fiscal que Mendoza y el resto de las provincias (menos San Luis y la Ciudad de Buenos Aires), firmaron con la Rosada en 2005.

El pacto obliga a las provincias firmantes, como Mendoza, a tener que pedir permiso a la Nación para poder endeudarse, requisito que no tienen que cumplir ni el gobierno puntano ni su par porteño porque nunca firmaron ese pacto.

Este condicionante fue producto de la crisis terminal del 2001 que obligó a los Estados provinciales a valerse de cuasimonedas. Mendoza en aquellos años emitió el Petrom.

Cuando todo empezó a normalizarse y hubo que rescatarlas, en 2005, las provincias no tenían efectivo para hacerlo.

Entonces el Estado nacional abrió la billetera y puso la plata en calidad de préstamo para sacar de circulación las cuasimonedas, pero con una condición: debían firmar el Pacto de Responsabilidad Fiscal que le dio poder a la Nación para controlar el endeudamiento provincial.

Alta competencia

  • Concurrido. Varias provincias salieron en las últimas semanas a buscar dinero al mercado de capitales, lo que hizo más difícil conseguir fondos.
  • Tironeo. Los fondos de inversión que buscan tener buenos réditos no tomaron todo el bono mendocino con la estrategia de que la Nación autorice a Mendoza a buscar el resto con más intereses.